El Milan perdió en casa por sorpresa ante el Parma (0-1) y se despidió prácticamente del ‘scudetto’, pero lo peor no fue la derrota. Ruben Loftus-Cheek tuvo que ser retirado en camilla al recibir un tremendo golpe del portero Edoardo Corvi, y, tras ser trasladado a un hospital, los exámenes revelaron una fractura del hueso alveolar.
La desgraciada jugada se produjo al inicio del partido cuando Corvi salió de su portería para despejar un centro y arrolló a Loftus-Cheek. El medio inglés quedó tendido en el césped con la cara ensangrentada y, tras ser atendido, fue retirado en camilla con un collarín en el minuto 11 de juego.
Además de dolor en la cabeza y mandíbula, el impacto le provocó fracturas dentales, como recoge el comunicado del Milan: «Tras las pruebas instrumentales realizadas, Ruben Loftus-Cheek no sufrió conmoción cerebral ni pérdida de consciencia. Sin embargo, el golpe le provocó fracturas en los dientes superiores y el hueso alveolar maxilar. Será operado».
El hueso alveolar está situado en el maxilar o mandíbula que contiene las raíces de los dientes. La intervención tendrá lugar este lunes por la mañana y se desconoce cuando podrá volver a jugar Loftus-Cheek, aunque podría perderse el resto de la temporada.












