El Málaga CF se está bien acostumbrando a ganar en La Rosaleda. Y ese es el primer paso para pelear en la zona alta hasta final de temporada. Lo avisó Funes, no sería el partido más atractivo del mundo para el espectador, pero el conjunto de Martiricos supo jugarlo a la perfección. Madurándolo de inicio a fin, sin precipitarse e hincando el colmillo cuando pudo. Fue Joaquín, cinco años después de su último gol con la camiseta blanquiazul, el que dio el triunfo al equipo al poco de iniciarse la segunda parte. Tocó sufrir al final, como siempre que la distancia es tan corta, pero los malaguistas echaron el candado a su portería para cerrar otro triunfo en casa.
El encuentro comenzó frío, como el ambiente de La Rosaleda debido a la protesta de la afición blanquiazul en los primeros minutos de encuentros por los últimos arbitrajes sufridos. Muchos errores en los compases iniciales. El Málaga, con muchas dificultades para iniciar el juego en cada acción. Poco a poco fue asentándose el equipo de Funes y tomándole el pulso al choque. La primera, como no, nació de las botas de Larrubia. La puso el malagueño y Chupe no llegó por poco a rematar en boca de gol.
Sin goles al descanso
Empezó el conjunto blanquiazul a encontrar los pasillos interiores. Apareció Dani Lorenzo, muy móvil entre líneas. Siempre mejoraba la jugada cuando el balón pasaba por sus botas. Dotor caía a la derecha y ahí se generaban superioridades al juntarse con Larrubia y Puga para combinar. Por esa banda se generaron varias ocasiones de gol que no llegaron a concretarse. Cada vez mejor el Málaga. Empezó a rondar cada vez con más asiduidad la portería de Lizoain.
Apretó el acelerador el Málaga. La tuvo Joaquín en una contra eléctrica. Se entretuvo en la conducción y tuvo que rematar forzado. La siguiente fue para Chupe. Se la cocinó en el interior del área y terminó rematando muy flojo. Y la más clara del primer tiempo llegó a los 40 minutos. Buenísima combinación de los blanquiazules desde la derecha, Dotor la dejó pasar y el balón acabó llegando a Izan Merino, que no supo definir ante Lizoain. Paradón del guardameta de los manchegos. Con el equipo local cada vez más dominador, pero sin goles, se llegó al descanso
Joaquín vale por tres
Doble cambio del Albacete en el intermedio. Entraron Víctor Valverde y Bernabéu. Sin movimientos en las filas blanquiazules. Primer acercamiento peligroso casi en todo el partido del ‘Alba’ nada más comenzar el segundo acto. La puso Agus Medina y la enganchó Puertas en el segundo palo. Se le fue rozando el palo. Pero el que acertó fue el Málaga. Arriesgó al máximo en la salida, a punto estuvo de perderla en una zona muy comprometida, pero la valentía tuvo premio. Armó la jugada el equipo blanquiazul, Rafita la puso desde la izquierda rasita y Joaquín apareció desde atrás para clavarla en la portería. Se adelantó el Málaga a los ocho minutos del segundo tiempo.
Cerca estuvo de que la alegría durase solo un minuto. Se libró por poco el Málaga del empate. El centrochut de Bernabéu se paseó por al área pequeña y ningún atacante la pudo empujar a gol. Se abrió más el choque con el gol blanquiazul. Los de Alberto González subieron líneas en busca de la igualada. Había ya más espacios para correr.
Protestó un penalti el Málaga sobre Dani Lorenzo por un claro agarrón. Después, la segunda amarilla Fran Gámez. De nuevo tocaron cruz ambas decisiones. Triple cambio en el Albacete. Realizó los cinco antes de que el Málaga hiciese ninguno. Ahora sí movió ficha Funes, a 15 minutos del final. Entró Lobete y se marchó Joaquín, autor del gol.
Tuvieron que entrar las asistencias para atender a Puga y Obeng tras un choque de cabezas. Juanpe y Montero, al campo. Se marcharon Dani Lorenzo, amonestado, y Galilea. Intentó dormir el partido el Málaga ante un Albacete que no se descosió en ningún momento. Lo intentaba a hora con balones largos a la espalda el equipo manchego.
Agotó los cambios Funes en el 90. Jauregi y Dorrio por Chupe y Dotor. Y menudo susto en el 92… Centró Lorenzo y Montero lo desvió hacia su portería… pero Alfonso Herrero la alcanzó antes de que se colase. Enmudeció La Rosaleda. Y todavía hubo que sufrir una más a balón parado. Volvió a atrapar Herrero y ahí murió el partido. Otro +3 en casa. Y ahora, a Granada.












