Joao Cancelo llegó durante el mercado de enero de forma sorpresiva. El Barça buscaba un central ante la lesión de Christensen, pero finalmente se decantó por el polivalente lateral al ser una oportunidad de mercado que también complementaba la defensa. Cancelo priorizó el Barça por delante del Inter con el objetivo de seguir a partir de la próxima temporada, pero su futuro, hoy por hoy, es incierto.
El bagaje de Cancelo desde que llegó es insuficiente. Solo ha disputado 158 minutos jugando tres partidos de Liga y dos de Copa. Y ha sido solo dos veces titular. En su descargo cuenta que llegó sin ritmo de juego al estar prácticamente parado en el Al Hilal y que en la Champions no estaba inscrito en esta primera fase. Pese a todo, Flick tiene una columna vertebral muy definida y Cancelo por ahora es claro suplente.
El Barça era claramente la prioridad de Cancelo y el club blaugrana también le premió su esfuerzo por querer venir. Ya cuando salió cedido del City al Barça, el portugués perdonó mucho dinero en una situación económicamente complicada para el club blaugrana y fue un favor que no se olvida. Es por ello, que el Barça le dejó claro en enero que si su rendimiento era óptimo harían todo lo posible por retenerle una vez conseguida su carta de libertad del Al Hilal.
Joao Cancelo tiene poco más de tres meses para revertir su situación. El portugués puede jugar en los dos laterales, aunque a Flick no le convence por la izquierda, por lo que sus opciones se centran en poder desbancar a un Koundé que no pasa por su mejor momento. Si consigue más minutos y se afianza un poco, el Barça se lo quedará.
Y es que el club blaugrana, a parte de mirar a un delantero y a un central de nivel para el próximo mercado de verano, tiene claro que debe solventar el problema de los laterales. Solo tiene tres afianzados en el primer equipo y en la derecha falta uno. Es cierto que el club tiene la carta de Héctor Fort, que estaba rindiendo muy bien hasta su lesión, pero la idea es firmar a alguien experimentado.
El perfil de Cancelo encajaba perfectamente en la ecuación, pero a Flick no le está convenciendo algo. El alemán suele gestionar muy bien los minutos para mantener a toda la plantilla activada y, por ahora, Cancelo no está entrando demasiado en las rotaciones. Todo depende de él.










