Las ciudades españolas avanzan hacia un modelo de movilidad más seguro y habitable. El manual de aplicación de los nuevos límites de velocidad en vías urbanas y travesías, elaborado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, detalla cómo deben implantarse los límites de 20, 30 y 50 km/h en función del diseño de cada calle.
La guía, desarrollada junto con la Dirección General de Tráfico (DGT), pretende facilitar a los ayuntamientos una aplicación homogénea de la normativa y, al mismo tiempo, ayudar a los conductores a identificar correctamente la velocidad máxima permitida en cada tipo de vía.
Tres límites clave
Se especifica, que salvo señalización, la velocidad máxima por ciudad depende exclusivamente de la configuración de la vía.
- 20 km/h: en calles de plataforma única, donde calzada y acera están al mismo nivel y el espacio es compartido con los peatones.
- 30 km/h: en vías con un solo carril por sentido, que constituyen la mayor parte del viario urbano.
- 50 km/h: en calles con dos o más carriles por sentido.
Los carriles reservados, como el de BUS y taxi, no cuentan para determinar el número de carriles en la calzada.
Los ayuntamientos pueden adaptar la velocidad
También, se subraya que los municipios mantienen margen de actuación. Pueden:
- Reducir los límites en determinados entornos (zonas escolares, áreas residenciales, centros históricos).
- Elevar hasta 50 km/h la velocidad en calles de un solo carril por sentido, siempre que exista señalización específica y que las características de la vía lo permitan.
El objetivo es que la velocidad se adapte al diseño real de la calle y al nivel de convivencia entre vehículos, peatones y ciclistas.
Más seguridad y menos ruido
La guía justifica la generalización de las llamadas «Ciudades 30» por su impacto directo en la seguridad vial. A 30 km/h, la probabilidad de fallecimiento de un peatón en caso de atropello se reduce de forma muy significativa frente a velocidades superiores.
Además, el documento destaca otros beneficios:
- Menor gravedad de los siniestros urbanos.
- Reducción del ruido del tráfico.
- Mejora de la calidad del aire.
- Entorno más favorable para caminar y desplazarse en bicicleta o en vehículos de movilidad personal.
Cómo reconocer cada tipo de calle
El manual también incluye ejemplos prácticos para evitar confusiones habituales entre conductores:
- En calles estrechas, con aparcamientos en línea y un carril por sentido, el límite general es 30 km/h, aunque tradicionalmente se circula a 50.
- En avenidas amplias con dos carriles por sentido claramente delimitados, se mantiene el límite genérico de 50 km/h.
- En zonas remodeladas con prioridad peatonal y plataforma única, la velocidad máxima es 20 km/h, aunque no exista una acera diferenciada.













