Valencia se prepara para convertirse en el epicentro del baloncesto español y lo hará estrenando uno de los recintos más ambiciosos jamás construidos en nuestro país. El Roig Arena, nueva casa del Valencia Basket y sede de esta Copa del Rey 2026, se presenta como un pabellón de última generación llamado a marcar un antes y un después en la organización de grandes eventos deportivos.
Un proyecto estratégico para Valencia y para el baloncesto español
Impulsado por Juan Roig y financiado íntegramente con capital privado, el Roig Arena nace con una vocación de situar a Valencia en el mapa europeo de las grandes competiciones indoor. No se trata solo de un pabellón para jugar al baloncesto, sino de un complejo multifuncional pensado para acoger todo tipo de competiciones deportivas además de conciertos, eventos culturales y espectáculos de gran formato.
Alianza ACB-Roig Arena
La elección del Roig Arena como sede de la Copa del Rey simboliza esa apuesta. El torneo del KO, uno de los eventos más atractivos del calendario ACB, servirá como carta de presentación nacional de un recinto diseñado para responder a las máximas exigencias deportivas y de organización. La ACB y la ciudad de Valencia han firmado dos ediciones consecutivas de la Copa, por lo que en 2027 el torneo volverá a la capital levantina.
Un pabellón moderno, funcional y espectacular
El Roig Arena destaca por su arquitectura contemporánea, con una estructura pensada para optimizar la visibilidad desde cualquier punto de la grada. La cercanía del público a la pista promete una atmósfera intensa, uno de los grandes valores de la Copa del Rey, donde cada partido se vive como una final.
El recinto cuenta con una capacidad amplia y adaptable, preparada tanto para encuentros de baloncesto de máximo nivel como para otros grandes eventos. A ello se suma una dotación tecnológica de primer orden: pantallas gigantes de alta definición, sistemas de sonido envolvente y una iluminación diseñada para realzar el espectáculo televisivo, clave en un torneo seguido por millones de aficionados.
Cifras clave
Las cifras explican la magnitud del proyecto, pero no lo cuentan todo. En configuración de baloncesto, el Roig Arena tendrá una capacidad cercana a los 15.600 espectadores, ampliable por encima de los 18.000 cuando la pista se transforme para conciertos o grandes eventos. La inversión, situada en torno a los 280–300 millones de euros, lo coloca entre los pabellones más ambiciosos construidos en Europa en los últimos años. Más allá de los números, el diseño busca una idea clara: acercar el juego al aficionado. Todo responde a una lógica moderna: el baloncesto como espectáculo global, dentro y fuera de la pista.
La experiencia del aficionado, en el centro
Uno de los pilares del Roig Arena es la experiencia del espectador. Accesos fluidos, zonas de restauración modernas, espacios de ocio y servicios pensados para que el aficionado viva la jornada completa, no solo el partido. La Copa del Rey, con su formato concentrado y su ambiente festivo, encaja a la perfección con esta filosofía.
Además, el pabellón dispone de áreas VIP, zonas para patrocinadores y espacios polivalentes que facilitan la convivencia entre aficionados, clubes y organización, algo fundamental en un evento que convierte a la ciudad sede en una auténtica fiesta del baloncesto durante varios días con la reunión de 8 aficiones en perfecta armonía, por encima de los resultados deportivos.
Un escenario a la altura de la Copa
El Roig Arena no solo acogerá los 7 partidos de esta Copa, también será protagonista. La Copa del Rey necesita escenarios capaces de transmitir grandeza, emoción y modernidad, y el nuevo pabellón valenciano cumple con ese perfil. Su estreno en un torneo de este calibre refuerza la imagen de una ACB que sigue apostando por crecer y por ofrecer el mejor producto posible, tanto en la pista como fuera de ella.
El Roig Arena, Valencia no solo es un pabellón, es un símbolo. Y la Copa del Rey encuentra un nuevo hogar preparado para escribir páginas importantes en la historia del baloncesto español.









