Llevaba un año esperando a que encontrara la clienta o, por extensión, el cuello adecuado. Y finalmente llegó en la persona de la Fallera Mayor de Valencia 2026, Carmen Prades, razón además por la que el modelo pasará a llamarse «Carmen», el mismo nombre de quien acaba de cumplir 26 años.
Es el aderezo para el segundo traje oficial que, elaborado por Art Antic, estrenó hace dos fines de semana en la exaltación de Marta Mercader, acompañado del segundo traje. Sin ponerse de acuerdo, porque el modelo de Sedería Tradicional Valenciana se llama «Prades», en honor a su origen familiar.
«Carmen» había sido confeccionado un año antes y finalmente fue el escogido para ese traje, no menos emblemático para una fallera mayor de València. Para el espolín, ya se sabe, existe un aderezo oficial que es el que pertenece al Ayuntamiento y que con el paso de los años va pasando de mano en mano o de fallera mayor en fallera mayor.
Inspirado en dibujos del XVIII
La pieza de orfebrería de Art Antic es «un aderezo realizado en plata de ley y bañado en oro, en esta ocasión en oro mate. Inspirado en clásicos dibujos del siglo XVIII en este conjunto destacan también las lágrimas de Swarovski en ámbar, dotando al aderezo de un brillo y un movimiento especial». Además de la «joia», se completa con pendientes, colgante sujeto por dos hilos de perla natural en diferente tamaño, pulsera con 5 hilos de perlas, pinchos y horquillas.
A partir de ahora, la pieza entra en el catálogo de Art Antic para cualquier fallera que quiera tener un «Carmen» en su joyero.
Eso, «Carmen». Y «Prades» es un Lampas de seda natural que, cuando fue descubierto, desveló su color borgoña. En la presentación oficial de telas, se guarda bajo secreto el segundo traje de la fallera mayor, que corre en la adjudicación a la firma que elabora las 24 telas de la corte de honor («Julián» y «Bresca», respectivamente).
Carta original de anticuario francés
El dibujo de «Prades» es «una fiel recreación de una carta original de un anticuario francés, rescatando con precisión los ligamentos característicos empleados en los telares del siglo XIX. Su diseño presenta un delicado ramo de flores pequeñas, enriquecido con matices de singular elegancia. Todo el conjunto se enmarca en una majestuosa orla en simetría, donde destacan grandes flores entrelazadas con ornamentos metálicos y detalles perlados. Un total de 15 tramas de seda natural, junto con un leve, pero refinado toque de damasco aporta al conjunto profundidad y elegancia». Fue cosido por El Vestidor Faller, indumentaristas oficiales del segundo traje de todas las mayores.
La primera tela de Carmen, huelga decirlo, es el espolín Fallera Mayor de València de Vives y Marí, el «Terreta».














