La Casa de Las Semillas cambia de propietario, pero mantiene la esencia que la convirtió en un remanso de naturaleza en plena ciudad. De hecho, pretende ir más alla: este rincón ubicado en Las Palmas de Gran Canaria se encuentra en plena reforma para ser «más verde que nunca». Uno de sus nuevos objetivos es incentivar la oferta de productos a granel, además de introducir la venta de frutas, verduras o huevos ecológicos, reduciendo la parte de hostelería. De este modo, busca potenciar los talleres y el contacto con las semillas, que es el pilar sobre el que se erigió este espacio referente.
Su fundador y anterior gerente, Jesús Gómez, ha pasado el testigo a Guillermo Gómez González, ingeniero agrícola de Verde Que Te Quiero Verde. Se trata de la mayor empresa de producción y distribución de productos ecológios de Gran Canaria, cuyos valores se alinean con La Casa de Las Semillas tanto en el cuidado de las plantas y el medioambiente como en la atención a las personas.
El sueño de transmitir cariño por las plantas
Jesús cuenta que La Casa de Las Semillas ha sido su «sueño» durante muchos años, pero que ha llegado la hora de «despedirse y verlo crecer» desde fuera. Aunque le costó encontrar a alguien que diese continuidad al proyecto, y que no dedicase el establecimiento solo a la restauración, se siente «supertranquilo» por haber dado con las personas adecuadas: «Gente joven con muchas ganas».
Para él era fundamental que compartiesen la voluntad de «transmitir el cariño a las plantas, al verde y a la naturaleza», rompiendo con «el ruido y el asfalto dentro de la ciudad». Pero todo ello también debe ir de la mano con un buen trato a la clientela, «como si fuese de la familia», para poder crear unos vínculos muy especiales que trascienden al espacio físico del local.
Guillermo, quien creció entre semillas, toma ahora el testigo de prolongar el legado del local
«Hemos sido una familia que ha ido creciendo durante muchos años. Yo estoy encantado cuando viene un chico de 20 años y me dice ‘yo desde pequeñito iba y me has contagiado ese amor por las plantas y la naturaleza’. Ves que eso ha crecido en ellos, se ha contagiado y siguen siendo clientes», relata con emoción.
Ese es un legado del que también forma parte el propio Guillermo, el nuevo gerente. Aunque acaba de comenzar en el puesto, su implicación y presencia en La Casa de Las Semillas viene de largo. Y es que se trata, precisamente, de uno de esos clientes que ha venido toda la vida, primero con sus padres y luego por su propia cuenta, viéndolo crecer poco a poco. Desde ahora, el local también evolucionará entre sus manos.
«La Casa de Las Semillas me ha llamado la atención desde pequeñito. Venía mucho por aquí con mis padres y siempre me ha encantado el lugar», cuenta Guillermo con un halo de energía e ilusión. Y es que La Casa de Las Semillas es, para él, un «emblema de la ciudad» que representa mucho más que un negocio.
La realidad es que no entraba dentro sus planes el hacerse cargo de este espacio. Justo cuando Guillermo trataba de encontrar un sitio donde ofrecer cursos y actividades extraescolares, supo que Jesús estaba buscando a alguien para hacer el traspaso. Uniendo cabos, se dio cuenta de que era ese tipo de oportunidad que llega una sola vez y hay que saber aprovechar.
Uno de los objetivos es crear un espacio para promover el contacto con la tierra entre la infancia
Guillermo desgrana que los talleres estarán enfocados tanto en la agricultura como la ganadería, con el objetivo de que las niñas y los niños entiendan cómo se producen los vegetales, los quesos y otros productos. «Es lo que la ciudad ha perdido», detalla.
Para ello, se desplazará la parte de la cafetería y se reforzará el contacto con las semillas, volviendo a los orígenes de esta casa que ha atravesado una «mutación» desde sus comienzos: «Pasó de ser un garden con cafetería a ser una cafetería con garden. Queremos volver a los inicios, reducir el número de mesas y empezar con un garden grande».
Platos sencillos, saludables y ligeros
Por otro lado, el gerente destaca el potencial de la terraza, que «invita a sentarse, tomar el sol y pausar la vida». Por eso, aunque con menos mesas, enfocarán el espacio de la cafetería a la oferta de unos pocos platos sencillos, saludables y ligeros, incluyendo también batidos frescos.
Verde Que Te Quiero Verde tendrá, de este modo, un rol muy importante: proveer al local de productos frescos no solo para cocinar, sino para venderlos directamente al público. A ello se sumarán otras iniciativas que ya tienen en funcionamiento, como suministrar desayunos sociales en colegios. En definitiva, tal y como lo matiza Guillermo, se trata de «traer ese campo a la ciudad», agradecer todo lo sembrado y trabajar por lo mucho que queda por sembrar.
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