Damian Lillard, estrella de los Portland Trail Blazers, agrandó este sábado su leyenda al proclamarse campeón del concurso de triples del All-Star de la NBA por tercera vez, una gesta que solo han logrado leyendas como Larry Bird (1986-1988) y Craig Hodges (1990-1992). Lillard entra en los libros de historia de este concurso al encestar 29 puntos en la ronda final que se disputó en el estadio Intuit Dome de Inglewood (California).
Y eso que Dame ni siquiera ha jugado esta temporada. El pasado 28 de abril se rompió el tendón de Aquiles en un partido de playoff con los Bucks y desde entonces está de baja. Su lesión, de la que sigue recuperándose, no le impidió participar en el concurso y demostrar que sigue teniendo una muñeca de seda pese a ser la primera vez en meses que se vestía de corto.
Ocho participantes competían este año y solo tres avanzaron a la final: Devin Booker (Phoenix Suns), con 30 puntos y Kon Knueppel (Charlotte Hornets), con 27, empatado con Lillard. En la primera ronda quedaron eliminados Donovan Mitchell (Cleveland Cavaliers), con 24 puntos; Norman Powell (Miami Heat), con 23 puntos; Jamal Murray (Denver Nuggets), con 18 puntos; Tyrese Maxey (Philadelphia 76ers), con 17 puntos; y Bobby Portis Jr. (Milwaukee Bucks), con 15 puntos.
En la final, Knueppel golpeó primero, aunque estuvo poco fino con los 17 puntos que alcanzó y que fueron fácilmente remontados por Booker, quien compitió a continuación y logró 27 puntos difíciles de superar. Empujado por la afición, Lillard se alzó con un título que se decidió en los últimos segundos. Como no podía ser de otra forma lo celebró con su famoso gesto del reloj. Era el momento de D-Time.












