Manu Sánchez, pregonero del Carnaval de Cádiz 2026, ha confesado sentirse en una nube tras su emocionante discurso en la plaza de San Antonio. «Ahora mismo estoy flotando», ha afirmado justo al bajar del escenario en el micrófono de COPE, asegurando ser «el tipo más feliz del mundo». El humorista ha destacado su intención de ofrecer un pregón que combinara la celebración con un mensaje profundo y duradero.
El objetivo, según ha explicado, era que el discurso tuviera momentos de «subidón», pero también que dejara un poso. Buscaba un «carnaval, que canta, pero que también muerde», un pregón con «compromiso» e «ideología» para que «quedara algo dicho». El pregonero también ha tenido palabras de agradecimiento para todos los artistas que le han acompañado, cuyo trabajo ha sido fundamental en el espectáculo.
El momento más inesperado de la noche ha llegado con la sorpresa final: Manu Sánchez decidió casarse en la plaza de San Antonio con su pareja, Lorena, convirtiendo a todos los gaditanos en testigos. Según ha relatado, consiguió mantener el secreto hasta el último momento, a pesar de que pensó que «patinábamos» cuando ella apareció vestida de blanco.
La idea surgió como una forma de celebrar su amor en el Día de los Enamorados en Cádiz, después de haber pospuesto la boda en varias ocasiones por «cuestiones médicas» y las «cirugías» a las que se ha sometido. Tras consultar la viabilidad con el alcalde, decidió seguir adelante, a pesar del miedo a que la foto de la boda eclipsara el pregón. Finalmente, lo vio como un acto simbólico: «casarme con Cádiz», ha declarado.
Lejos de verlo como una distracción, Sánchez ha enmarcado la boda como la culminación perfecta, uniendo a su familia y su amor por la ciudad. «Podíamos haberlo hecho de una forma poética y simbólica, o con todas las de la ley», ha reflexionado, para sentenciar con emoción: «Casados con Cádiz ya, y ni la muerte nos va a separar».
Finalmente, el pregonero ha enviado un mensaje a todos los que planean visitar Cádiz para disfrutar de su carnaval. Lo ha definido como «el mayor espectáculo del mundo», un evento de «puertas abiertas» donde «no se cobra entrada» y todo se hace de forma gratuita y generosa. Por todo ello, ha pedido a los visitantes el máximo «respeto».
Sánchez ha comparado la llegada a Cádiz con la asistencia a «la escala de Milán» o al auditorio más prestigioso, subrayando la historia de la ciudad: «Son 3000 años, y a las abuelas hay que cuadrarse». Como natural de Dos Hermanas, ha recordado su propia experiencia, destacando que «Cádiz me abrió las puertas desde el primer día» y que su «generosidad es infinita», siempre que se llegue con el debido respeto.














