Las figuras de colección, ya sean de resina, PVC o vinilo, requieren un mantenimiento cuidadoso. El polvo se deposita con facilidad, especialmente en vitrinas abiertas, y puede opacar colores o acumularse en pliegues y detalles pequeños.
La forma más segura de limpiarlas es utilizar un pincel de maquillaje o de acuarela de cerdas muy suaves. Este tipo de herramienta permite retirar el polvo sin ejercer presión excesiva. Para zonas más complicadas, el aire en frío ayuda a eliminar partículas sin tocar directamente la superficie.
Si la figura presenta alguna mancha, se puede usar un paño de microfibra apenas humedecido con agua. Nunca se deben emplear productos químicos, alcohol o limpiadores multiusos, ya que podrían dañar la pintura o generar brillo desigual. Otros procesos que podemos usar es la técnica de la goma, con una pequeña goma, no muy dura, podemos ir haciendo varias pasadas hasta eliminar por completo esas pequeñas manchas o roces en la pintura.
Conservación a largo plazo
Mantener las figuras alejadas de la luz solar directa evita que los colores se deterioren. Además, guardarlas en vitrinas cerradas reduce considerablemente la acumulación de polvo y la frecuencia de limpieza necesaria.
Una revisión ligera cada dos o tres semanas es suficiente para mantener la colección en buen estado. Limpiar con suavidad y evitar la humedad excesiva son las claves para conservar intactos los detalles y el valor de cada pieza con el paso del tiempo.













