El papa León XIV visitará Barcelona los próximos días 9 y 10 de junio, una visita oficial a España que le llevará a Madrid, la capital catalana y Canarias. Según ha podido confirmar La Vanguardia en fuentes municipales, el pontífice pasará en Barcelona 35 horas: el martes 9 reunirá a los fieles católicos en el Estadi Olímpic Lluís Companys y el martes 10 asistirá a la ‘reinauguración’ de la Sagrada Família.
Aunque la Santa Sede aún no ha anunciado oficialmente la agenda del Viaje, la visita de León XIV coincidirá con la inauguración en la Sagrada Família de la torre de Jesucristo, la más alta de la basílica, con 172,5 metros de altura. Este hito, precisamente, coincide con el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, una figura muy ligada a esta religión. Tampoco está confirmado aún si el acto de Montjuïc será una misa o un acto multitudinario más abierto, como ha sucedido en otras ocasiones.
Ni el Vaticano ni el Obispado de Barcelona han dado más pistas, pero esta misma semana, el director general de la basílica, Xavier Martínez, ya se mostraba muy esperanzado en esta posibilidad. «Todo parece indicar que el Santo Padre va a venir a visitar Barcelona y va a poder inaugurar y bendecir la Torre de Jesucristo», deslizaba este mismo martes.
Illa en el Vaticano
El pasado mes de octubre, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, mantuvo un encuentro en el Vaticano con el santo padre y le invitó a visitar Catalunya con motivo de la finalización de la torre de Jesús. También el cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, ha mantenido estos meses conversaciones con el pontífice para ver «de qué forma encajar ese viaje», según Martínez.
La última vez que un papa visitó Barcelona fue el 7 de noviembre de 2010, cuando Benedicto XVI consagró el templo barcelonés.
El último brazo de la cruz
La Sagrada Família tiene previsto inaugurar la torre de Jesucristo coincidiendo con el centenario de la muerte de Gaudí, quien falleció el 10 de junio de 1926 en Barcelona, con 73 años, tres días después de ser atropellado por un tranvía.
Las obras de esta torre avanzan según lo previsto y ya solo queda por colocar el sexto y último de los brazos que conforman la gran cruz que corona la construcción, el superior. Una vez se coloque esta pieza, la Sagrada Família, que ya es la iglesia más alta del mundo, alcanzará su altura máxima de 172,5 metros. Gaudí, recuerda Martínez, era una persona «muy devota» y no quiso que la basílica superara los 177 metros de altura de la montaña de Montjuïc, obra de Dios.
Los brazos siguen la geometría de doble giro que el arquitecto dio a las columnas y a las cruces de la Sagrada Família, de manera que presentan una forma cuadrada en el extremo exterior y octogonal en el extremo interior, que conecta con el núcleo.
Cada pieza tiene un peso aproximado de 12,8 toneladas. Una vez terminada, la cruz tendrá 17 metros de altura, como un edificio de cinco pisos, y una anchura de 13,5 metros. El exterior estará recubierto por vidrio y cerámica blanca esmaltada. Dentro del brazo superior se colocará la escultura del ‘Cordero de Dios’ que ha creado el escultor italiano Andrea Mastrovito.











