La ordenanza que restringirá el tráfico en el casco histórico de Betanzos se abre paso entre dudas y recelos de los comerciantes y hosteleros, que piden flexibilizar la norma, especialmente en lo relativo a los horarios de carga y descarga, tonelajes permitidos o categorías de personas de acceso libre.
Los colectivos Acebe y Chescasco analizan el reglamento, que se someterá en breve a exposición pública, pero avanzan que reclamarán cambiar algunos extremos que ven perjudiciales. «En Acebe creemos que la peatonalización será buena, no nos oponemos a ir con los tiempos, pero pensamos que se tendrían que cambiar algunas cosas para no haya un impacto económico», explica María Luisa Pérez Iglesias.
Acebe pone el acento en la necesidad de ampliar los horarios de carga y descarga, que el borrador de la norma limita de 7.00 a 11.00 horas. El colectivo ve preciso dar más margen por la mañana a los transportistas y también establecer un horario de tarde para atender las necesidades de los comercios que tienen servicio de venta online y también del transporte a domicilio. Otro punto que les preocupa es el relativo al límite de tonelaje de 3.500 kilos, al entender que algunas furgonetas cargadas podrían superar ese peso.
Sobre el límite de parada de 30 minutos para no residentes, Acebe se muestra conforme, aunque pide más claridad en la redacción de la ordenanza y apelan a la importancia de que la posibilidad de este acceso temporal restringido quede bien clara en la señalización para no confundir al visitante.
En Chescasco también ven precisa más flexibilidad y coinciden con Acebe en reclamar más tiempo para carga y descarga: «Hay transportistas que ya nos han dicho que así no vienen», apunta Beatriz Gómez, que comparte también la preocupación en lo relativo al tonelaje. Esta asociación evita avanzar más en detalle su postura hasta analizar la ordenanza, aunque deja claro que hay varios aspectos que no le convencen: «Ponen en negrita lo de la parada de 30 minutos, pero si lees el resto de la ordenanza es todo restricción pura y dura», apunta esta empresaria.
El casco histórico, a la espera de un debate con una «perspectiva integral»
Amigos del Casco Histórico incide en la importancia de compaginar las necesidades de comerciantes y hosteleros con el respeto al patrimonio y se muestra de acuerdo con permitir tiempos de parada de 30 o 45 minutos, pero deja claro que no son partidarios de «llenar de coches» la zona monumental. Su presidente, Juan Gómez, apela a la necesidad de abordar el debate sobre la recuperación del casco histórico desde una «perspectiva integral»: «Es una auténtica vergüenza que se siga rigiendo por un plan especial de protección del casco histórico de 1992», critica este vecino, que insta a todos los partidos a «ponerse las pilas». «Tenemos que ponernos de acuerdo, todos tenemos que perder un poco para que ganemos todos», defiende.
El Ejecutivo municipal que dirige María Barral mantuvo en estos últimos días contactos con comerciantes y hosteleros y muestra buena disposición a corregir algunos aspectos de la norma. El PP, por su parte, forzará un pleno para debatir una propuesta alternativa con menos restricciones. Entre otras medidas, plantean ampliar el tiempo de parada a 1 hora, ampliar el abanico de personas que puedan acceder sin restricciones y los horarios para carga y descarga.












