En la Feria Internacional de la Maquinaría Agrícola (FIMA) se escuchan muchos idiomas. Los estands se llenan de protagonistas de todo el mundo, desde China hasta Turquía, que aprovechan este escaparate que les ofrece Zaragoza hasta el próximo sábado para dar a conocer sus productos en un ambiente único. Pero hay una localidad sin la que no se entendería una parte fundamental de la maquinaria agrícola que da nombre a la feria, las palas cargadoras, cuyo desarrollo está estrechamente ligado a dos empresas de Ejea de los Caballeros: Tenías y El León.
Dos compañías que nacieron prácticamente parejas. La primera, en 1956, celebra este año su 70 aniversario. La segunda, unos años después, en 1959. Ambas, al calor de la industria que comenzaba a instalarse en la comarca de las Cinco Villas. Tenías es hoy una de las empresas líderes en la venta de palas cargadoras en España y su crecimiento le ha llevado a abrir sucursales en otras ciudades del país, como Valladolid o Sevilla, además de cruzar el charco hasta los Estados Unidos, donde uno de sus modelos de cosechadora, patentado desde principios de siglo, es clave para el sector de la almendra en California, donde está el 90% de la producción de este fruto seco.
«Mi abuelo y sus hermanos fundaron la empresa hace 70 años», cuenta Carlos Tenías, ingeniero de 25 años y que representa a la tercera generación de esta empresa familiar, ahora dividida en dos bajo la misma matriz: Tenías SA y Tenías Harvester. «Empezaron haciendo aperos agrícolas y las palas llegaron a posteriori», cuenta desde el estand de la compañía ejeana, en el pabellón 4 de la Feria de Muestras.
Varias palas cargadoras de Tenías, expuestas en la FIMA 2026. / Pablo Ibáñez
Expansión de la mano de la FIMA
A apenas unos metros, otro ejeano, Jesús Aguas, representa a la segunda generación de El León. Fundada por su padre y su tío, Aguas recalca que la expansión llegó, entre otras cosas, gracias a la FIMA. «Empezamos a crecer desde ese foco y ahora Ejea es la ciudad de las palas», subraya Aguas, que a la hora de tomarse una foto prefiere hacerlo con todo su equipo. «Esto no va de personalismos», dice entre risas, mientras posan junto a su producto estrella y novedoso en esta edición, el Double Green Predator.

La plantilla de El León, este jueves en la FIMA de Zaragoza. / Pablo Ibáñez
Antes, el empresario, neurocirujano de profesión, desgrana que «el desarrollo de la pala cargadora le debe mucho a Ejea y tiene dos nombres propios: El León y Tenías». En su caso, exportan este y otros productos de maquinaria agrícola a otros países europeos como Francia, Portugal o Grecia y buscan un nicho para entrar en Sudamérica. «Ofrecemos un producto de fabricación nacional, buscando siempre la máxima calidad», añade.
Y es que las grandes marcas de tractores empezaron hace varias décadas a promocionar sus propias palas. En cambio, lo hacen con acuerdos con marcas blancas a las que luego añaden su distintivo. Es ahí donde radica la gran diferencia con casos como los de Tenías o El León.
Novedades
Pero las palas no son el único producto del catálogo de ambas empresas. Las cosechadoras para la almendra representan el legado de Tenías, que le ha permitido extender sus brazos de esquina a esquina del globo terráqueo, desde California hasta Azerbaiyán pasando por Latinoamérica. En esta cuadragésimo cuarta edición de la FIMA, su principal novedad es el Shuttle Track, un camión que se eleva hasta siete metros y aguanta el peso de una cantidad muy importante de toneladas de almendras, con el objetivo de optimizar su proceso productivo.

El Shuttle Track de Tenías, expuesto en la FIMA 2026. / Pablo Ibáñez
«Es un diseño que ha sido complicado porque planteaba muchos retos. Está pensado sobre todo para EEUU, para California, donde los campos de almendras pueden ir de las 3.000 a las 5.000 hectáreas. Aquí en Europa suelen ser más pequeños, de 100 o 200», explica Tenías, que detalla que lo que permite esta máquina es «saltarse un paso» en la cadena. «De normal, la cosechadora no para y los carretilleros van accionando la máquina para recoger las almendras y transportarlas manualmente al camión. Esto permite saltarse ese paso y ahorra muchísimo tiempo», prosigue.
Por parte de El León, su gran apuesta es el ya citado Double Green Predator, diseñada por uno de sus ingenieros, Javier Aznárez. «Los métodos de labranza están cambiando y ahora se busca devolver a la tierra lo que se produce. Esta máquina quita la maleza y, a la vez, produce un manto vegetal que protege el suelo y lo prepara para la siembra directa o para quienes buscan enriquecerlo. Y tiene un coste bastante optimizado en calidad-precio», señala Aguas, que asegura que la respuesta de los potenciales clientes en la feria está siendo «muy satisfactoria».

El Double Green Predator de El León, expuesto en la FIMA 2026. / Pablo Ibáñez
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