Con el rechazo del Partido Popular y la abstención de Vox, el Pleno de la Asamblea de Madrid ha rechazado hoy instar al Gobierno regional a destituir a Miguel Ángel Rodríguez, el jefe de gabinete de la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso planteada por Más Madrid. La formación había presentado esta suerte de reprobación en forma de proposición no de ley ya hace dos años, pero el asunto fue rechazado por la Mesa de la Asamblea. Solo después de que el Tribunal Constitucional se pronunciara a favor de un recurso presentado por la formación contra ese rechazo.
El resultado de la votación estaba claro antes de que comenzara el Pleno. Pero el debate ha servido a la oposición de izquierda para arremeter contra uno de los colaboradores más cercanos de la presidenta en duros términos.
La petición de destitución la registró Más Madrid tras conocerse whatsapps enviados a una periodista de eldiario.es tras la publicación de informaciones sobre el cobro de comisiones por mascarillas por parte de la pareja de Isabel Díaz Ayuso. «Os vamos a triturar», escribió entonces el jefe de gabinete de la presidenta madrileña.
Ha sido la portavoz de la formación, Manuela Bergerot, la que ha defendido la proposición. En su intervención se ha lanzado contra MAR, a quien ha llegado a referirse en dos ocasiones como «el Koldo del Partido Popular». Miguel Ángel Rodríguez, ha dicho «no es un genio de la estrategia, es un gestor de la propaganda oficial», ha asegurado. También le ha definido como el hombre que «susurra la rima obscena» que luego repite Ayuso en los mítines o «matón número uno del PP».
Asimismo, ha denunciado que los populares hayan vetado la comparecencia de Rodríguez en la Comisión de Presidencia de la Asamblea. «¿Cuántas sentencias necesitan del Tribunal Constitucional para comportarse como un partido democrático?», ha reprochado.
Es precisamente la intervención del Tribunal Constitucional para permitir el debate de esta reprobación uno de los aspectos en que ha buscado poner el foco la oposición. Sobre ello ha abundado la parlamentaria socialista Tatiana Jiménez Liébana, responsable de defender la postura del PSOE, también favorable a la reprobación. Según ha proclamado, no se ha conseguido evitar «algo tan peligroso» como es debatir «si vamos a normalizar que desde las instituciones se amenace a periodistas y medios de comunicación». «Ha tenido que recordarles el Tribunal Constitucional que esto no es su cortijo», ha insistido.
Desde Vox, Ana Velasco Vidal-Abarca ha asegurado que Miguel Ángel Rodríguez debería haber comparecido en la Asamblea y ha sugerido a Ayuso, quien no ha estado presente durante el debate, que elija a personas «más educadas y más respetuosas». Pero lo mismo ha reclamado al resto de partidos. No solo ellos deberían tener cuidado», ha asegurado. Asimismo ha acusado a Más Madrid de denunciar los comportamientos «turbios» de forma sesgada, solo cuando les interesa.
Nueve libros y tres obras de teatro
La defensa de MAR ha sido cerrada por parte de Carlos Díaz-Pache, portavoz del Grupo Popular, quien ha protagonizado un pequeño rifirrafe con Bergerot. Pache ha trazado un elogioso retrato del jefe de gabinete de Ayuso, a quien ha definido como «uno de los mayores expertos en comunicación política que ha tenido España«, autor de nueve libros y tres obras de teatro, «sagaz» o «terriblemente divertido».
«Comprendo la envidia por que su mayor rival político cuente con Miguel Ángel Rodríguez a su lado», ha asegurado antes de elevar el tiro contra Pedro Sánchez. Pache ha repetido las palabras que usó el propio jefe de gabinete para justificar su mensaje, «una discusión con quien creía que podía tener una discusión en confianza». Y ha reprochado a la izquierda que dé lecciones sobre cómo deben ser las relaciones con la prensa. «Desprecian a los periodistas», ha asegurado entre alusiones a comentarios del ministro Óscar Puente o el presidente del Gobierno.
El jefe del Ejecutivo, ha afirmado, tiene «miedo» a Ayuso. «Qué bien les vendría tener a un Miguel Ángel Rodríguez a su favor«, ha aseverado. «Sánchez tiene miedo a Ayuso, pero sobre todo tiene envidia», ha zanjado. «Y decía Napoleón que la envidia es una declaración de inferioridad».













