El psicólogo bielorruso Lev Vygotsky expone en su teoría sociocultural que, para la formación de habilidades superiores de pensamiento, es necesaria la interacción. El saber popular español hace eco de esta idea a través de la famosa frase «dos cabezas piensan mejor que una» y, especialmente en el ámbito del avance científico y tecnológico, el trabajo en equipo y la cooperación resultan fundamentales.
Partiendo de esta base, resulta lógico pensar que el enriquecimiento del saber pasa, indispensablemente, por la adición de cuánto más talento, mejor, pero en el caso de las áreas STEM –ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas– parece que no se ha aplicado esta máxima en cuánto a perspectiva de género se refiere.
La diferencia existente entre la presencia femenina y masculina en el sector de las ciencias y la tecnología sigue siendo palpable. El informe MUCICA 2, que analiza la brecha de género en estos campos del conocimiento, recoge que sólo el 12% de las jóvenes canarias tiene pensado orientar su carrera profesional a estas áreas, mientras que, en el caso de los chicos, asciende hasta el 29%.
Desde las etapas preuniversitarias resulta significativo que las alumnas decidan orientarse hacia las Ciencias de la Salud y Ciencias Sociales, mientras que, en el caso de los varones, se decantan por Ingeniería e Informática. En el caso de las ciencias básicas el equilibrio es mayor, por lo que podría resultar en un espacio favorable para reforzar la inclusión de la mujer.
A pesar del importante papel de Canarias en el ámbito científico a nivel internacional en campos como la astrofísica, oceanografía o vulcanología, los jóvenes del Archipiélago desconocen las figuras relevantes del mismo, factor que se amplifica en el caso de la mujer: el 90% del alumnado encuestado no conoce a ninguna científica canaria.
Barreras
Con motivo del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, tuvo lugar un acto de presentación del estudio en la Presidencia del Gobierno de Las Palmas de Gran Canaria, acto en el que se arrojó luz sobre varias de las cuestiones que generan esta desigualdad.
En el escrito, se identifica como principales obstáculos el escaso conocimiento de referentes femeninos en ciencia y tecnología, la falta de orientación, las limitaciones económicas y la insularidad. De igual manera, también se subrayó que los primeros cursos universitarios, especialmente en el caso de las mujeres, son críticos a la hora de consolidar o perder vocaciones científicas.
Al respecto de la continuidad laboral en la trayectoria investigadora, se señaló a la escasa visibilidad femenina, la falta de conciliación familiar y la discriminación de género, como algunas de las claves destacadas para entender la menor presencia femenina en estos sectores.
Mesa de debate
Tras la presentación de los datos recogidos en el informe, tuvo lugar una mesa de debate en el que las científicas Guayarmina Peña, consejera delegada ejecutiva del Instituto Tecnológico de Canarias; Sara González, investigadora de la Universidad de La Laguna; Raibel Núñez, dinamizadora STEAM de la Fundación Margarita Salas y Adriana Lorenzo-Cáceres, investigadora del Instituto de Astrofísica de Canarias compartieron sus vivencias, experiencias profesionales y propuestas, desde una perspectiva de género. De igual manera, contó con la presencia de alumnado del IES Poeta Tomás Morales Castellano de Las Palmas de Gran Canaria.
El espacio se convirtió en un diálogo entre expertas y asistentes que sacó a la palestra multitud de cuestiones de gran importancia e interés. En este sentido, destacaron ideas como la influencia que el apoyo familiar tiene para solventar barreras como la falta de referentes; la necesidad de cambiar la concepción de que la conciliación familiar es una cuestión únicamente de mujeres para luchar contra el abandono profesional científico; los beneficios de incluir perspectivas de mujeres y racialidades diferenciadas del hombre blanco caucásico; los efectos perjudiciales de la autoexigencia femenina en un sector tan competitivo como el de la ciencia y la tecnología; la propuesta de incluir más mentorías en todos los estratos del sistema educativo o la mayor presencia masculina en puestos de responsabilidad y dirección.
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