La última decisión del Ministerio para la Transición Ecológica sobre la regeneración de la bahía de Portmán, conocida tras una información publicada este martes, ha reavivado el enfrentamiento institucional en torno a uno de los mayores desastres medioambientales de España. El consejero de Fomento e Infraestructuras, Jorge García Montoro, y el alcalde de La Unión, Joaquín Zapata, comparecieron en Murcia para expresar su rechazo a lo que consideran una «renuncia de facto» del Gobierno central a liderar el proyecto.
Ambos dirigentes escenificaron una postura común, que aseguran comparten también los vecinos de la Sierra Minera y colectivos sociales y ecologistas, en defensa del acuerdo suscrito en 2006 entre las distintas administraciones, en el que el Estado se comprometía a regenerar la bahía.
García Montoro abrió la comparecencia subrayando esa unidad «inquebrantable» y denunció que, tras las informaciones conocidas, el Ejecutivo central «está renunciando de facto a liderar con ambición la solución de Portmán y traslada decisiones estratégicas y, por tanto, el futuro de Portmán a operadores privados». A su juicio, se trata de una decisión «inadmisible» que supone «una grave irresponsabilidad política y medioambiental».
Portmán necesita una decisión definitiva técnicamente solvente y ejecutable con un calendario y con un presupuesto
El consejero consideró que el Ministerio ha incurrido en «bandazos» durante el último año, defendiendo públicamente alternativas que ahora abandona. En este sentido, afirmó que las declaraciones previas del secretario de Estado, Hugo Morán, «quedan desacreditadas y pierden valor», lo que —dijo— genera «inseguridad y desconfianza tanto institucional como social».
Para el Gobierno regional, el cambio de posición implica haber perdido «casi un año completo» para acabar aproximándose a la solución que, según recordó, siempre han defendido en sus alegaciones: la regeneración hasta la cota de los 250 metros tierra adentro. «Es la única alternativa que contemplamos», afirmó, al considerar que permite compatibilizar la recuperación ambiental, la actividad marítima y la revitalización social de Portmán.
García Montoro y Zapata, en la reunión mantenida este miércoles / CARM
García Montoro lamentó que se acumulen estudios e informes sin que se ejecuten las obras. «Se transmite la sensación de una nueva patada hacia delante sin calendario claro ni compromiso técnico cerrado», señaló, para sentenciar que «Portmán no necesita más cambios de criterio, necesita una decisión definitiva técnicamente solvente y ejecutable con un calendario y con un presupuesto».
Críticas a la «forma» y al «fondo»
Por su parte, el alcalde de La Unión centró su intervención en dos ejes: la forma en que se ha comunicado la decisión y el contenido de la misma. Zapata calificó de «inasumible» que el Ayuntamiento, la Comunidad y los vecinos hayan conocido el cambio de criterio «por una nota de prensa».
Recordó que el convenio de 2006 prevé una Comisión de Seguimiento como órgano para adoptar y comunicar decisiones. Sin embargo, según denunció, no ha sido convocada. «El Gobierno de España mantiene la vía unilateral», afirmó, y añadió que ni siquiera se ha acusado recibo de las cartas enviadas por el Consistorio, la Consejería y colectivos vecinales solicitando una reunión urgente.
En cuanto al fondo, el alcalde sostuvo que la decisión que se pretende adoptar es «política y no técnica» y criticó que se deje en manos de una unión temporal de empresas consultoras. «Lo que no se puede dejar bajo ningún concepto es a la decisión de un agente privado una decisión estratégica que afecta a miles de vecinos», advirtió.
Lo que no se puede dejar bajo ningún concepto es a la decisión de un agente privado una decisión estratégica que afecta a miles de vecinos
Zapata reprochó además lo que considera una incoherencia en el discurso del Ministerio. En este sentido, recordó que la ministra afirmó en el Senado que el sellado de la bahía era «la única opción viable y factible desde el punto de vista técnico y medioambiental», y que el secretario de Estado sostuvo una posición similar en la Comisión de Seguimiento celebrada en abril de 2025. Ahora, en cambio, según el alcalde, «la decisión alberga la posibilidad de tomar cualquier solución».
El regidor interpretó los cambios sucesivos —del sellado total a la posibilidad de recuperar 50 o 100 metros, y ahora a dejar la decisión final en manos de una consultora— como una «maniobra de distracción». Y fue más allá al afirmar que para regenerar definitivamente la bahía «lo que hay que hacer es cambiar de una vez por todas el Gobierno de España«.
La propuesta de los 250 metros
A preguntas de los periodistas, el consejero detalló la propuesta que respaldan el Ejecutivo autonómico, el Ayuntamiento y los colectivos sociales: recuperar 250 metros de línea de costa respecto a la actual, extraer los residuos mineros sumergidos y trasladarlos a las cortas mineras de origen, además de acondicionar el entorno, mejorar drenajes y habilitar una zona para puerto pesquero-deportivo en el área del Club Náutico.
Para ambos responsables políticos, cualquier decisión de este calado debe adoptarse en el seno de la Comisión de Seguimiento y con el consenso institucional previsto en el convenio de 2006. Mientras tanto, el Ayuntamiento llevará al próximo pleno una moción de rechazo a la actuación del Ministerio y no descarta nuevas medidas.
La regeneración de Portmán, que arrastra décadas de retrasos y controversias técnicas y políticas, vuelve así al centro del debate público, con acusaciones cruzadas y sin un calendario claro para la ejecución definitiva de las obras.














