El mundo del rock ha recibido una noticia inesperada: ha salido a la luz un cassette con una grabación inédita de Ozzy Osbourne y Randy Rhoads, extraviado durante más de cuarenta años. La cinta, grabada supuestamente en 1981 en Los Ángeles, contiene ensayos, improvisaciones y fragmentos de nuevas ideas musicales que nunca llegaron a publicarse. El hallazgo se produjo cuando un coleccionista privado revisaba una caja de cintas antiguas comprada en un mercadillo de segunda mano en San Diego.
El coleccionista, que ha preferido permanecer en el anonimato, explicó que la cinta estaba etiquetada únicamente como “Session 4”. Al reproducirla, reconoció de inmediato la voz de Ozzy Osbourne y el estilo inconfundible de la guitarra de Randy Rhoads, el legendario músico fallecido en 1982. Entre el contenido se encuentran versiones tempranas de temas que más tarde formarían parte del álbum Diary of a Madman, así como una pieza desconocida que podría llevar el título provisional de “Fire in the Well”.
Especialistas en la historia de Black Sabbath y en la carrera en solitario de Osbourne han calificado el descubrimiento como “extraordinario”. La calidad del audio es sorprendentemente buena, considerando la antigüedad del cassette. Según fuentes cercanas a la familia Rhoads, la grabación podría ofrecer una nueva perspectiva sobre el proceso creativo del guitarrista, considerado uno de los más influyentes del rock moderno.
La familia de Randy Rhoads y el equipo de Ozzy Osbourne ya han sido notificados. Aunque aún no se ha decidido si el material se publicará oficialmente, varias discográficas han mostrado interés inmediato. No se descarta una edición especial, quizá en vinilo o como parte de un lanzamiento conmemorativo.
Los fans han reaccionado con entusiasmo. En redes sociales, seguidores de Osbourne y de la mítica banda Black Sabbath han celebrado la posibilidad de escuchar material nuevo de dos figuras icónicas. Algunos expertos comparan la importancia del hallazgo con descubrimientos inéditos de grupos como Led Zeppelin o Queen.
La cinta será digitalizada y restaurada para garantizar su conservación. Si se confirma su autenticidad, podría convertirse en uno de los descubrimientos musicales más relevantes de los últimos años, un testimonio excepcional del vínculo creativo entre Ozzy Osbourne y Randy Rhoads.













