Los Detroit Pistons derrotaron en la madrugada de este martes a los Charlotte Hornets (104-110) para cortar su rachade nueve triunfos consecutivos, en una jornada marcada por una gran pelea multitudinaria que terminó con cuatro jugadores expulsados en una imagen dantesca.
Todo ocurrió en el tercer cuarto del partido, cuando Duren y Diabaté se enzarzaron en una disputa de balón y terminaron cabeza con cabeza tras un empujón y una falta. La cosa no parecía pasar a mayores, pero fue entonces cuando el jugador de los Pistons le dio un manotazo en la cara, apartándole de encima.
Tras recibir el golpe, Diabaté reaccionó violentamente y, fuera de sí, se fue a por el rival lanzando incluso un puñetazo al aire que no llegó a impactar en Duren, pero que originó una auténtica batalla campal con miembros de los dos equipos sobre la pista, carreras de un lado para otro e intentos de agresiones sobre el parqué de Charlotte.
Apareció entonces por ahí Miles Bridges para echar más leña al fuego soltando un puñetazo a Duren. Esta vez sí hubo impacto, por lo que compañeros de los Pistos -principalmente Stewart, que estaba en el banquillo- salieron directamente a por él y volvieron a originarse empujones en una nueva trifulca multitudinaria mientras Diabaté debía ser sujetado por varios de sus compañeros para no regresar a la pista en busca de más pelea.
El resultado fue de cuatro expulsados: Moussa Diabaté, Miles Bridges, Jalen Duren e Isaiah Stewart. Pero no se quedó ahí la cosa, pues la tensión no se rebajó hasta finalizar el partido. De hecho, en el último cuarto también fue expulsado Charles Lee, entrenador de los Hornets, tras ser sujetado por miembros de su equipo en su intento por achacarle al árbitro una falta en ataque señalada a Grant Williams con Detroit venciendo en ese momento por 88-99.
Sea como sea, peleas aparte, los Hornets (25-29) vieron finiquitada su mejor racha en 25 años, con nueve victorias consecutivas, a solo una de las 10 que marcan el récord de la franquicia. Por su parte, los Pistons, líderes en el Este, se pusieron con un balance de 39-13, a una sola victoria de los Oklahoma City Thunder (40-13), vigentes campeones y líderes en el Oeste.












