El árbitro de Segunda División Miguel González Díaz se hizo pasar por un agente de Policía Nacional para, presuntamente, forzar a una prostituta a mantener relaciones sexuales de forma gratuita.
Ahora, los agentes de verdad están investigando a este colegiado por haber utilizado una placa falsa para perpetrar esta supuesta agresión sexual.
Este lunes se cumplen quince días desde que las autoridades detuvieron a este colegiado de 33 años a raíz de una denuncia que presentó una mujer latinoamericana en una comisaría de Gijón.
González Díaz arbitra un partido de fútbol.
Así lo explica el diario La Nueva España, que detalla que González ya fue puesto en libertad con cargos tras prestar declaración.
De hecho, el árbitro llegó a pitar el Granada-Racing que se disputó el domingo 1 de febrero, varios días después de ser detenido.

Falta por comprobar si este comportamiento del joven asturiano, el de hacerse pasar por un miembro de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, tuvo lugar como un hecho aislado o era una práctica habitual.
Además, supuestamente, amenazó a la mujer aprovechándose de su situación administrativa irregular en España y no habría abonado el coste del servicio.
Se aprovechó de la vulnerabilidad de la presunta víctima, según se explica en la descripción de los hechos realizada por ella, para poder amenazarla con que tendría problemas si no accedía a llevar a cabo prácticas sexuales.
De hecho, los agentes procedieron al registro de la vivienda del colegiado en su empeño por comprobar si en su vivienda tenía otros uniformes que pudieran pertenecer a otros cuerpos de seguridad.
Según El Comercio, los agentes localizaron uniformes y distintivos de la Policía Nacional, la Guardia Civil y la Policía Local.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) ha emitido este lunes por la noche un comunicado en el que explica que han tenido constancia de la detención del colegiado «a raíz de la publicaciones en las últimas horas en diversos medios de comunicación».
«En base a la normativa interna, y a efectos de aclarar los hechos publicados, se ha procedido a la apertura de un expediente de investigación y, como medida cautelar, el árbitro en cuestión ha sido suspendido de toda actividad con carácter inmediato hasta la resolución del proceso», tal y como concluye la citada nota de prensa.
EL ESPAÑOL se ha puesto en contacto con la RFEF para conocer si se trata del primer expediente que se abre sobre González Díaz, pero se limitan a remitirse a su comunicado.
González Díaz, natural de Oviedo, llevaba arbitrando partidos en Segunda División tres temporadas, desde junio de 2023.
Antes, desde 2021, controlaba el terreno de juego en Primera Federación, la tercera categoría del fútbol español, y desde entonces ha arbitrado también en Copa del Rey.
Según diferentes plataformas de monitoreo de jugadores y árbitros de fútbol, como BDFutbol o Value Stats, el réferi ha estado presente en en torno a un centenar de partidos a nivel profesional.
Consecuencias judiciales
Asimismo, desde la Federación rechazan pronunciarse de qué castigo se impondría al colegiado si las autoridades confirman que se perpetró una agresión contra la presunta víctima.
Lo que sí se sabe es que a nivel penal podría enfrentarse a un delito de agresión sexual si así lo considera el juzgado de instrucción de Gijón, que es el que está llevando el caso, además de coacciones y usurpación de funciones públicas.
El árbitro quedó en libertad con una orden de alejamiento de 300 metros respecto a la denunciante.
Sin embargo, el caso ha estallado a nivel mediático este lunes. El impacto ha sido tan grande que los usuarios han creado una recogida de firmas en Change.org pidiendo retirarle la licencia.
Una iniciativa que al cierre de este reportaje había reunido 387 firmas verificadas.












