Ana Iglesias, conocida en redes sociales por su proyecto ‘una locura de familia’, ha compartido una reflexión sobre la crianza que ha generado un amplio debate. Como madre de 10 hijos, su experiencia es una referencia para muchas familias, y su última afirmación ha llamado la atención: para ella, es mucho más fácil tener hijos que se saquen un año que con una diferencia de edad mayor. A través de un vídeo, Iglesias ha desgranado los motivos que sustentan su opinión, basados en su propia vivencia personal.
Menos celos y más cosas en común
El primer argumento que esgrime la madre de familia numerosa es la gestión de los celos. Según asegura, esta problemática es prácticamente inexistente entre sus hijos con solo un año de diferencia. «Mis hijos, los que se sacan un año, jamás han tenido celos«, afirma. Una situación que contrasta con la que experimenta con aquellos que se llevan dos años, «como por ejemplo Luca con Daniela, que vaya tirria que la tiene».
Mis hijos, los que se sacan un año, jamás han tenido celos»
A esta ventaja emocional se suma una mayor facilidad para compartir. «Al sacarse tan poquito viven en un mismo momento y por tanto les gustan pues los mismos dibujos, los mismos juguetes«, explica. Esto provoca que los hermanos compartan muchas cosas y la dinámica familiar se haga «todo más sencillo».
Ventajas en el día a día
La logística diaria también se simplifica. Un ejemplo claro es la ropa, un detalle que para Iglesias «parece una tontería» pero que tiene un gran impacto. En lugar de almacenar las prendas, «inmediatamente pasa al siguiente» hermano, lo que le ahorra «bastante trabajo de tener que estar organizando y clasificando la ropa«. Una cuestión práctica que se une a otros retos económicos de la crianza.
En el ámbito del colegio, la escasa diferencia de edad también se convierte en un punto a favor. Iglesias ha observado cómo sus hijos se ayudan mutuamente con los estudios. «El hecho de que se saquen tan poco hace que todo lo tengan reciente y por tanto a veces es el pequeño el que recuerda cosas al mayor y a veces es el mayor el que le enseña cosas al pequeño porque aún las tiene frescas«, detalla. Este apoyo mutuo es fundamental en un entorno con cada vez más desafíos, como la gestión de las redes sociales.

Bebé atendido por un pediatra.
Vida social y tranquilidad familiar
Finalmente, la vida social es otro de los aspectos que, según su experiencia, mejora con hijos de edades similares. Al poder compartir amigos, las salidas se hacen en grupo. «Cuando salen salen juntos y pueden volver juntos a la vuelta, lo cual me deja bastante tranquila», confiesa.
Cuando salen salen juntos y pueden volver juntos a la vuelta, lo cual me deja bastante tranquila»
No obstante, Iglesias también reconoce que no todo es un camino de rosas, especialmente al principio. Admite que con el primero y el segundo, los primeros meses fueron una locura, con un bebé empezando a andar y otro en brazos. Pese a todo, concluye reafirmando que se trata de su «experiencia personal» y que existen «ventajas en tener hijos que se saquen más edad», ofreciendo su testimonio para quienes se planteen una familia con poca diferencia de edad.






