A diferencia de lo que pasó la noche electoral en Extremadura, esta vez Vox sí felicitó al PP por la victoria electoral y no evidenció desde el inicio la tensión que se palpa últimamente entre los dos partidos.
El candidato de Vox en Aragón, Alejandro Nolasco, pregonó que este 8-F “ha ganado el sentido común y se ha demostrado que también en Aragón se quiere el doble de Vox”, en alusión a que la formación de Santiago Abascal pasó de los 7 a los 14 parlamentarios. Y Santiago Abascal, desde Madrid, repitió esa misma idea y avanzó los planes que defenderá su formación ante los futuros pactos. Es más, dejó clara la receta que van a defender y quién va a pilotar las negociaciones.
«Sobre qué vamos a hacer en Aragón, sobre cuáles son nuestros límites y sobre qué es lo que pedimos. Y quiero decir que estas preguntas ya están respondidas en Extremadura», dijo Abascal, olvidando que las negociaciones en esta comunidad están ahora mismo bloqueadas.
«Quiero decir con toda claridad, tanto al Partido Popular, como a quienes quieran saberlo, que si el Partido Popular quiere cambiar de políticas, puede contar con nosotros. Pero si el Partido Popular pretende seguir con las mismas políticas que hicieron que tuviésemos que abandonar los gobiernos regionales, tiene al Partido Socialista», sentenció Abascal.
Y, tras dos éxitos electorales, ya apuntó el siguiente escenario: Castilla y León, donde se celebrarán comicios autonómicos el próximo 15 de marzo. Un territorio donde Vox se estrenó en un gobierno de coalición con el PP.
El líder de la extrema derecha elogió el «extraordinario trabajo» de su candidato autonómico, Alejandro Nolasco, y ensalzó el resultado de su partido asegurando que se produjo porque «Aragón ha derrotado a Pedro Sánchez, igual que Extremadura derrotó a Pedro Sánchez».
Abascal presumió de una campaña electoral en la que como siempre se implicó a fondo y sobre el terreno, ya desde la precampaña, y en la que según dijo en su breve alocución desde la sede central del partido en la calle Bambú de Madrid, «hemos hablado de los problemas de la gente, hemos hablado de las dificultades de acceder a una vivienda, hemos hablado de la Sanidad colapsada y de las listas de espera, hemos hablado de la inmigración ilegal y de la inseguridad en las calles, de los problemas de las mujeres para caminar seguras en su propia patria, hemos hablado de los impuestos abusivos y de las infraestructuras que se desmoronan, y hemos hablado de los jóvenes, de su exilio en Aragón, y de la despoblación del mundo rural en España».
Algo ante lo que, a su juicio, «los aragoneses han dado una respuesta clara, se la han dado al bipartidismo, que ha perdido siete escaños», justo los que ganó, según subrayó, su propia formación. Abascal presumió de que el éxito electoral de su partido se produjo «contra toda la maquinaria política y mediática del bipartidismo, empleada a fondo con campañas absurdas, igual que en Extremadura. Todo ha valido contra Vox, pero la respuesta de los aragoneses ha sido muy clara: quieren más Vox, quieren más del doble de Vox», sentenció.
Una línea que también defendió Nolasco, el candidato en una breve intervención en la que ensalzó que los aragoneses han votado “a favor de la seguridad, del campo, de que los jóvenes puedan tener una vivienda, de la bajada de impuestos” y de que Aragón “vaya mejor”. Una manera de reafirmar temas cruciales en la estrategia de Vox. Es más, a su juicio, se “ha abierto ese halo de esperanza verde”, por lo que dio las gracias a los aragoneses porque «ha ganado el sentido común»
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