La revalorización de las pensiones aprobada por el Gobierno no será de la misma manera para todos los pensionistas y jubilados de Alicante. Aunque la medida ha supuesto un alivio para la mayoría de los beneficiarios, que ya han visto aumentar sus ingresos, existe un grupo reducido que no podrá acogerse a la subida prometida por la Seguridad Social debido a determinados requisitos y circunstancias concretas.
La revalorización de las pensiones en 2026 vinculada al IPC se sitúa este año en el 2,7% para las pensiones contributivas, y beneficiará a la mayoría de los 9,2 millones de españoles que cobran estos subsidios. Sin embargo, algunos beneficiarios por razones de complementos, fiscalidad o pensiones privadas no verán como aumenta su nómina.
En algunos casos, el incremento será mínimo y, en otros, directamente inexistente. No se trata de una exclusión deliberada, sino del funcionamiento interno del sistema y de varios mecanismos que neutralizan la subida.
La trampa del complemento a mínimos
Uno de los casos más habituales en los que no se ve reflejada la subida de las pensiones es cuando un pensionista cobra un complemento a mínimos, una ayuda que la Seguridad Social añade para que la pensión alcance el umbral legal establecido.
El problema aparece cuando se aplica la revalorización anual. Si la pensión contributiva sube, el complemento se reduce en la misma cuantía. Es lo que se denomina mecanismo de absorción. Esto se traduce en que lo que se gana por la subida se pierde por la reducción del complemento.
Por ejemplo, para una pensión total de 700 euros, formada por 500 euros de pensión real y 200 euros de complemento. Con una subida del 2,7%, la pensión contributiva aumenta unos 13,50 euros, pero el complemento baja exactamente esa cantidad. El ingreso final apenas cambia.
Este mecanismo explica por qué muchos pensionistas con pensiones bajas no notan ninguna mejora pese a las subidas anunciadas.
Los mutualistas profesionales están fuera del sistema público
Otro grupo de jubilados que no se beneficia de la revalorización de las pensiones públicas es el de los mutualistas de sistemas alternativos. Aquí se incluyen profesionales como abogados, médicos o arquitectos que no cotizaron a la Seguridad Social, sino a mutualidades privadas.
En estos casos, no existe una pensión pública sujeta al IPC. Las prestaciones dependen exclusivamente de la rentabilidad financiera de la mutualidad correspondiente. Si las inversiones han ido bien, la pensión puede subir; si no, puede estancarse o incluso reducirse.
La revalorización aprobada por el Gobierno no se aplica a estas pensiones privadas, aunque la inflación haya sido elevada.
El efecto del IRPF: si suben el bruto, cobras menos en neto
Hay pensionistas que sí reciben la subida, pero no la notan en su bolsillo. O incluso ven menos dinero disponible mes a mes. Esto ocurre cuando la revalorización provoca un salto de tramo en el IRPF. Al aumentar la pensión bruta, sube el porcentaje de retención y Hacienda descuenta más impuestos cada mes.
El resultado es que la subida queda neutralizada por el incremento fiscal. Aunque el pensionista recupere parte del dinero en la Declaración de la Renta, durante el año dispone de menos liquidez mensual.
Las pensiones extranjeras perjudican la subida
Un último caso afecta a quienes cobran una pensión extranjera además de la española. En muchos casos, la Seguridad Social concede inicialmente el complemento a mínimos, pero al cruzar datos con otras administraciones puede detectar que los ingresos totales superan el límite permitido.
Cuando esto ocurre, el complemento se retira de golpe, coincidiendo a menudo con la revalorización anual. El pensionista puede encontrarse con que, pese a la subida oficial, cobra menos que el año anterior.
La revalorización de las pensiones en 2026 será real y efectiva para la mayoría, pero no universal para todos los beneficiarios. Los complementos absorbidos, la fiscalidad, las pensiones privadas o los ingresos no comunicados explican por qué miles de pensionistas no notarán la subida anunciada.
Esta situación se repite anualmente, por eso, si en tu próxima nómina no notas la subida de tu pensión, ya sabes por qué es.
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