La madre de Daniel Sancho, Silvia Bronchalo, ha decidido hablar por primera vez en televisión sobre el caso que ha marcado su vida y la de su familia durante más de dos años y medio. En una entrevista muy esperada en el programa ¡De viernes! de Telecinco, la mujer ha explicado las razones que la han llevado a sentarse frente a Santi Acosta para contar su verdad en un relato que ha emocionado y generado debate.
Bronchalo ha reconocido que dar esta entrevista ha sido un paso profundamente complicado y que va en contra de sus valores personales, pero ha insistido en que lo hace por una causa superior: su hijo. “Para mí es muy difícil porque va en contra de mis principios y de mis valores. Pero tengo la necesidad de ayudar a mi hijo económicamente. Tengo que priorizar su vida a mis principios para poder ayudarle”, ha asegurado en el plató, recogiendo toda la atención del público.
La madre de Daniel ha reconocido que su situación económica ha cambiado y que su nivel de ingresos actual no le permite sostener la ayuda que quiere brindar a su hijo desde hace tanto tiempo. Según ha explicado, se ha visto obligada a aceptar una entrevista pagada para poder cubrir gastos como viajes a Tailandia, comida o enviar dinero, algo que le resulta “muy difícil” pero necesario en estos momentos.
Bronchalo también ha lamentado el dolor emocional que ha vivido durante todo este proceso y ha reconocido sentirse apartada en decisiones claves relacionadas con la defensa jurídica de su hijo, algo que ha generado tensión dentro del entorno familiar. Ha explicado que en su opinión no siempre se la ha tenido en cuenta ni aquí en España ni en Tailandia, y que siente que su voz podría haber sido relevante en ciertos momentos. “He sentido que no se me ha tomado en cuenta en ningún momento a la hora de elegir un equipo jurídico, ni aquí en España ni en Tailandia. Creo que mi opinión podría ser importante”, ha declarado.
Pero Bronchalo no se ha quedado ahí: también ha expresado su malestar por la exposición mediática que, según ella, ha rodeado el caso desde el principio, calificándola de “agresiva” y “fuera de lugar”, algo que no ha beneficiado a nadie y que ha generado un “gran daño colateral” tanto a su familia como a la de la víctima, Edwin Arrieta. “Se han dicho muchísimas cosas que no eran ciertas y que han hecho mucho daño, no solo a mí o a la familia de Daniel, sino también a los padres de Edwin y a su familia”, ha relatado de forma directa.












