¿Te apetecería descubrir cualquier fin de semana un paraje de rocas gigantes y árboles retorcidos que parece sacado de un cuento? Si es así, tu sitio está en plena Sierra de Guardarrama por la parte de Segovia, entre los pequeños pueblos de Requijada y Matabuena. Allí se esconde un paraje sorprendente y desconocido que poca gente ha visitado. Se trata de un bosque salpicado de bloques graníticos gigantes, pasadizos naturales, pinos centenarios y formas rocosas que imitan animales, rostros y figuras caprichosas.
El bosque encantado de Requijada, en Segovia, no tiene señalización turística ni una ruta oficial marcada, lo que contribuye a que mantenga un aspecto casi mágico: solo los vecinos de la zona lo conocen bien. A simple vista, parece un bosque más, pero basta con avanzar unos metros para descubrir cuevillas de granito, túneles naturales, equilibrios imposibles de piedras y árboles que crecen abrazados a las rocas, como si el paisaje estuviera vivo.
Es uno de esos sitios que no aparece en guías ni mapas convencionales, pero que enamora a senderistas, fotógrafos y curiosos que buscan entornos diferentes, tranquilos y con una estética casi fantástica.
Cerca de Madrid
La localidad de Requijada pertenece al término municipal de Santiuste de Pedraza, próximo al límite con la Comunidad de Madrid. En términos generales, el municipio de Santiuste de Pedraza se extiende sobre un territorio que ocupa cerca de 30 kilómetros cuadrados, sobre los que actualmente residen algo más de 120 habitantes. Por su lado, Requijada, irrigado por el río Cega, tiene una población total de alrededor de 27 habitantes, según los datos recogidos por la web escapadarural.com.
De los principales atractivos de esta localidad destacan la tranquilidad y el paisaje natural que lo rodea, así como sus gentes y los platos típicos de la zona. Además de ello, los visitantes que decidan acercarse hasta este emplazamiento podrán dar cuenta de parte de su patrimonio histórico conservado, como la ermita de Nuestra Señora de las Vegas o el antiguo Potro de Herrar.
Si estás pensando en hacer una visita, ten en cuenta que el 25 de abril allí celebran las fiestas de San Marcos. Una buena excusa para descubrir los misterios que oculta Castilla y León en toda su extensión.














