En tiempos de negacionismo y de auge de los movimientos conspiranoicos, la gran mayoría de la sociedad española sigue confiando en la ciencia, en los científicos y en las promesas de progreso asociadas al trabajo de los laboratorios. Según desvela una encuesta de la Fundación BBVA, casi un 60% de la ciudadanía afirma que habría que redoblar esfuerzos en financiar la ciencia aplicada ya que permite «resolver necesidades prácticas inmediatas». Un 23% adicional afirma que hay que priorizar la ciencia básica porque «en el futuro permitirá solucionar problemas», «desarrollar nuevas tecnologías» y «avanzar en el conocimiento científico». También hay un 18% que afirman que ambas deberían financiarse por igual en tanto que permiten avanzar en la búsqueda de soluciones a los grandes problemas de nuestros tiempos.
La encuesta, con más de 4.000 participantes, demuestra que la gran mayoría de la población española confía en la ciencia y considera que es sinónimo de progreso y bienestar
El trabajo, en el que se han interpelado a más de 4.000 personas de toda España, muestra que el 44% de los españoles creen que son los propios científicos los que deben marcar las prioridades de la investigación y un 37% que indica que la sociedad también debería poder influir en el trabajo de los laboratorios. Por lo general, la gente opina que la ciencia recibe poco apoyo institucional, político y empresarial. Pero ahondando en la pregunta, hasta el 43% de los encuestados creen que la ciencia recibe más apoyo por parte de gobiernos de izquierdas, un 20% afirma que la derecha favorece más los trabajos académicos y solo un 16% sostiene que no hay diferencias de apoyo en función de la ideología.
Confianza en el progreso
La encuesta muestra que la gran mayoría de españoles asocia la palabra ciencia a conceptos como progreso, bienestar y modernidad. Casi el 90% de la ciudadanía confía en la ciencia para reducir enfermedades, encontrar la cura del cáncer y modificar características genéticas peligrosas antes de nacer ya que, por suerte, sabemos que en todos estos ámbitos se están logrando avances significativos y que, algún día, es muy probable que se logren éxitos rotundos. Pero los registros también muestran que la confianza en la ciencia en España es tan alta que son muchos los que esperan logros que, hoy por hoy, se vislumbran como imposibles. Como la idea de solucionar el cambio climático con recursos científicos, alargar nuestra esperanza de vida 20 años más o vivir en la Luna.
El trabajo recoge opiniones de todo tipo sobre las esperanzas que deposita la gente sobre los avances científicos de los próximos 25 años. En muchos casos, la gente confía en líneas de investigación ya abiertas y consolidadas como las que se dedican a tratar enfermedades infecciosas, abordar patologías genéticas o buscar tratamientos frente al cáncer. Pero quizás sorprende más la confianza de la ciudadanía en temas que no son factibles a corto plazo o que directamente se escapan del marco bioético con el que se trabaja en los laboratorios. Por ejemplo, un 60% de los españoles cree que la ciencia podrá diseñar a su voluntad las características físicas de una persona antes de nacer aunque, hoy por hoy, al menos en España, se trata de una cuestión prohibida por ley excepto que pueda derivarse en problemas de salud.
Casi la mitad de los españoles creen que la ciencia frenará el cambio climático y que nos llevará a vivir a la Luna antes de 2050, aunque por ahora no hay indicios de ello
Un 60% de los españoles cree que estamos cerca de crear vida en los laboratorios, aunque esta práctica está prohibida por la legislación internacional. Un 55% de los españoles confía en que la ciencia podrá ayudarnos a prolongar artificialmente la esperanza de vida hasta 20 años más que la actual, que ya ronda los 80 años, y que por lo tanto en nada será habitual llegar a los 100 años. También hay un 46% que cree que los avances científicos nos ayudarán a frenar el cambio climático, aunque en estos momentos hay innumerables informes que apuntan a que las tecnologías actuales para reducir emisiones siguen sin ser eficaces a gran escala y que, por lo tanto, la única herramienta que tenemos para hacer frente a este problema son las políticas de mitigación. Un 45% de los encuestados también confía en que la ciencia nos llevará pronto a vivir en la Luna, pese a que en la práctica las misiones lunares llevan acumulando años de retrasos y parece que aún están lejos de lograr su cometido.
Hasta un 78% de los encuestados muestra su preocupación ante la idea de que las máquinas sustituyan a las personas y les quiten el trabajo
Otro ámbito en el que sorprenden las respuestas es el que recoge la opinión de la ciudadanía sobre las nuevas tecnologías y, especialmente, la irrupción de la inteligencia artificial en el mundo y, más concretamente, en el mercado del trabajo. Un 78% de los españoles cree que en nada se empezarán a construir máquinas y programas inteligentes que actúen de forma autónoma y sin la supervisión humana. La mitad de la ciudadanía también cree que se construirán máquinas y programas de inteligencia artificial que sustituyan por completo a las personas en todo tipo de tareas. En esta misma línea, la encuesta recoge una preocupación al alza sobre cómo este fenómeno podría contribuir a las tasas de desempleo.
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