Vinícius Júnior no estará este domingo en Mestalla, un campo hostil para el brasileño, que en su documental señaló a toda la grada valencianista acusándola por los gritos racistas de unos pocos. El madridista decidió ‘borrarse’ del partido ante el Valencia provocando insistentemente la quinta amarilla el pasado fin de semana ante el Rayo Vallecano. El futbolista está en el foco de atención del club, siendo el centro de las iras de una grada que ha bajado el pulgar a los futbolistas que provocaron la caída de Xabi Alonso. Vinícius provocó la caída del tolosarra justo el día que el madridismo debía celebrar una victoria ante el Barcelona después de muchos meses. Pero el futbolista decidió desafiar al técnico tras ser sustituido en el Bernabéu en uno de los desplantes más sonados de la historia del club.
En las rotaciones con Xabi
Lo llamativo es que después de aquello Florentino Pérez se puso de parte del jugador, respaldando al brasileño, que no pidió perdón a Xabi ni en público, con el comunicado, ni en privado, reuniéndose con él. El pulso entre Xabi y Vinícius había arrancado en Estados Unidos, en la semifinal del Mundial de Clubes ante el París Saint-Germain, en la que el vasco decidió dejar en el banquillo al futbolista. Vinícius habló por teléfono con Florentino y le advirtió que su renovación estaba en el aire y con esas decisiones del nuevo entrenador la cosa se complicaría. Florentino habló con Xabi, en Estados Unidos entonces, y en cada parón de selecciones después. El tema era siempre el mismo, el rol secundario que estaba dando al jugador. Cuando Alonso decidió enterrar el hacha, ya era demasiado tarde. Vinícius le había puesto la cruz, como Valverde o Bellingham, y el vestuario, con la connivencia del presidente, terminó echando al de Tolosa.
Vínicius entró en las rotaciones y arrancó en el banquillo ante el Oviedo, Marsella y Elche, además de ser uno de los cambios recurrentes cuando salía en el once. Xabi le pidió sacrificio sin balón, pero el brasileño se desentendió. El jugador se dejó ir y rebajó sus estadísticas de goles, asistencias y regates. Una desidia calculada que desapareció con la marcha de Alonso, al que despidió marcando un gol en la final de la Supercopa en Arabia ante el Barça.
Desde que Arbeloa se hizo cargó del banquillo blanco Vinícius ha jugado todos los partidos y todos los minutos. Este encuentro ante el Valencia será el primero con el técnico salmantino que se pierda. Arbeloa ha regalado los oídos al brasileño en cada rueda de prensa en la que se le ha preguntado por él. «Vinícius tiene un corazón enorme y es muy emocional. Su futbol también lo es. Como entrenador, me encantaría un Bernabéu al lado de Vinicius y todos los jugadores. Estará en el campo siempre que esté disponible y que dé el rendimiento que está dando. Es un futbolista fantástico, excepcional. Como entrenador del Real Madrid, si quiero tener opciones de ganar, le necesito. Necesito a Vinicius en el campo», declaró en la última.
Todos los minutos con Arbeloa
Con Arbeloa, el brasileño ha vuelto a encarar, a pedir la pelota y a marcar goles incluso. Se ha desentendido de correr detrás de los laterales contrarios y ha aprovechado los días de descanso para viajar a París y participar en eventos mediáticos de moda con otras celebrities. La suspensión en Mestalla ha servido al preparador físico, Antonio Pintus, para diseñar un plan de trabajo específico para el jugador de dos semanas, en el que se pondrá a punto para llegar en su pico de forma el próximo 17 de febrero en Lisboa para medirse al Benfica de Mourinho en Champions.
Vinícius se marchó muy dolido el día del Levante por ser el principal señalado en la pitada del Bernabéu ese día. «No quiero jugar en un sitio donde no me quieren», le dijo a sus agentes tras recibir la pitada del Bernabéu. Parece que la situación va siendo reconducida por Arbeloa y el jugador está más cómodo y feliz. Es cierto que en seis partidos con el nuevo entrenador suma dos tanto y tres asistencias, lo que tampoco son números especialmente brillantes, teniendo en cuenta que ante el Mónaco anotó uno y repartió los tres pases de gol.
Pero en las oficinas del Real Madrid le ven más tranquilo y son optimistas sobre la negociación abierta para renovarle. Vinícius busca una renovación que lo sitúe como el mejor pagado de la plantilla, pidiendo cerca de 30 millones de euros netos por temporada. El club le ofrece un contrato hasta 2030 con un salario que alcanzaría el tope salarial del club, que ronda los 20 millones, pero incluyendo una serie de bonificaciones y primas de fichaje diferidas, superaría los 25. Su cláusula de rescisión asciende a 1000 millones y Arabia ya ha notificado al Madrid que se sentaría a negociar un traspaso del brasileño, pero sin llegar a esos mil millones. Por otro lado, Arabia ha ofrecido al futbolista un contrato de 1.000 millones por 5 temporadas.
Mientras el Madrid termina de convencer al jugador, Pintus le pone a punto para que ofrezca su mejor versión en una temporada tumultuosa hasta ahora en la que acumula ocho goles y 11 asistencias en 33 partidos. Números discretos para un futbolista que pretende ser el mejor pagado de la plantilla blanca, por encima de un Mbappé que a estas alturas del curso ya suma 37 goles y 5 asistencias.













