El proyecto para crear una sede institucional y cultural de la Diputación de Alicante en Benidorm ha reabierto el enfrentamiento político entre PSOE y PP tras más de tres años sin avances desde su anuncio. Los socialistas denuncian la paralización de la iniciativa, mientras que el equipo de gobierno local atribuye el bloqueo a las restricciones impuestas por el Gobierno central sobre el uso de remanentes.
El Grupo Municipal Socialista ha criticado que la actuación, presentada en 2023 como un proyecto estratégico con una inversión prevista superior a 5,2 millones de euros, siga sin calendario definido. La portavoz socialista, Cristina Escoda, ha recordado que la licitación para adquirir el inmueble quedó desierta en febrero de 2024 y ha lamentado que desde entonces no se haya retomado el expediente. A su juicio, resulta “inexplicable” que el proyecto no avance pese a que el alcalde de Benidorm, Toni Pérez, preside la Diputación de Alicante.
Inviable
Por su parte, la portavoz del equipo de gobierno, Lourdes Caselles, ha asegurado que la Diputación retomará el proyecto “cuando el Gobierno de Pedro Sánchez deje a las administraciones reinvertir sus remanentes en inversiones y no sólo en pagar deuda”. Según ha explicado, el concurso público convocado en su momento quedó desierto porque ninguna oferta cumplía los requisitos técnicos fijados en las bases.
Caselles sostiene que, tras aquella licitación fallida, el organismo provincial no ha podido convocar un nuevo concurso debido a las limitaciones del Gobierno central sobre el uso de ahorros de ejercicios anteriores. A su juicio, estas reglas impiden destinar remanentes a actuaciones como la adquisición de inmuebles, lo que hace inviable reactivar el procedimiento en estos momentos.
La portavoz popular ha instado al grupo socialista a sumarse a la reivindicación ante el Ejecutivo central para flexibilizar estas condiciones y permitir que Benidorm pueda contar con la infraestructura proyectada.
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