Las acciones de Banco Sabadell cotizan con recortes de entre el 4% y el 5% este viernes, situándose a la cola del Ibex 35. Estos movimientos se producen después de que la compañía haya anunciado que su beneficio en 2025 ascendió a 1.775 millones de euros en 2025, lo que supone un descenso del 2,8% interanual, así como la llegada de Marc Armengol como nuevo consejero delegado en sustitución de César González-Bueno, quien asumió el cargo a finales de 2020.
El presidente del banco, Josep Oliu, ha puesto en valor «los cambios que González-Bueno ha impulsado en la organización, y que han llevado al equipo a alcanzar varios récords históricos de resultados y a multiplicar por más de 12 veces el valor de la acción de Banco Sabadell en cinco años, la mayor revalorización entre las empresas del Ibex en este periodo y la más alta también entre los bancos europeos».
González-Bueno llegó a Sabadell en un momento complicado para el banco, cuando su rentabilidad se encontraba en el cero por ciento, y después de fracasar las primeras negociaciones de fusión con BBVA. En estos cinco años, el ejecutivo ha ido encadenando resultados récord y ahora le cede la batuta a un perfil con más de dos décadas en la entidad y que, hasta ahora, sentó las bases para la transformación de TSB, su antigua filial británica, donde fue nombrado consejero delegado en noviembre de 2024.
¿POR QUÉ CAE SABADELL?
Para los expertos de Renta 4, la fría recepción del mercado no debería ser una sorpresa. «Con un mercado exigente, unas cifras que no han supuesto una sorpresa y el relevo del CEO, y a pesar de la lectura positiva del anuncio del programa de recompra de acciones, la reiteración de los objetivos del Plan Estratégico y unas guías 2026 sin sorpresas… esperamos una reacción negativa», explican. Con todo, estos expertos siguen manteniendo su recomendación de ‘sobreponderar’ el valor, a cuyas acciones otorgan un precio objetivo de 3,78 euros.
Más cautos se muestran los expertos de Bankinter, que aconsejan mantenerse ‘neutral’ con los títulos del banco catalán, los cuales valoran en 3,8 euros. Según el analista Rafael Alonso, la reiteración de los objetivos de 2027 debería ser vista de forma positiva, pero señala que el crecimiento de la actividad comercial por debajo del tercer trimestre de 2025 probablemente sea lo que está presionando al valor.
También podría estar pesando un ‘guidance’ para el ejercicio 2026 «poco ambicioso». En concreto, Sabadell estima un crecimiento del margen de intereses superior al 1%, frente al descenso del 7% de 2025, pero por debajo de los pronósticos de alguna firma, como el 4% que estima Renta 4 Banco. Además, la entidad ha advertido que será un año en el que irá de menos a más, con caída intertrimetral en el primer trimestre para luego ir recuperándose, apoyado por un avance esperado del crédito del 6% y estabilidad en la rentabilidad de la cartera de crédito.
«Por lo que respecta a las comisiones netas, estiman un crecimiento a un dígito medio (frente a casi el 4% de 2025). En cuanto al coste de riesgo esperan se sitúe en torno a los 40 pb (frente a 37 pb en 2025 y 40 pb esperados por R4) y alcanzar un RoTE del 14,5% (14,3% en 2025 y misma guía de 2025)», detalla Nuria Álvarez, analista de renta variable de Renta 4 Banco.
«LOS PEORES RESULTADOS DEL SECTOR»
Por su parte, los estrategas de XTB señalan que Sabadell ha sufrido la caída del diferencial de clientes y el aumento del crédito vivo «no ha sido suficiente para paliarla». En concreto, la firma destaca que el banco catalán aumentó su crédito en un 2,4%, con TSB «lastrando un mejor desempeño del negocio» en España. Sin TSB, añade, Sabadell aumentó su cartera crediticia en un 5,4% (6,4% a tipo de cambio constante) interanual.
«Este crecimiento nos parece sano, pero viene sobre todo de los trimestres anteriores y nos preocupa que la nueva producción trimestral de hipotecas en España se ubicara un 3% por debajo de la del cuarto trimestre de 2024, lo que refleja que ya ha empezado una competición más agresiva en el sector por captar la demanda en ese segmento. De hecho, también experimentó una caída de la nueva producción trimestral en préstamos y crédito a pymes y grandes empresas del -15% interanual», explica Javier Cabrera, analista financiero de XTB.
«Si bien la empresa achaca en parte la debilidad de los resultados a efectos de la opa, lo cierto es que hablamos de apenas 15 días de octubre afectado por ello. Por tanto, pensamos que el efecto de la opa en los resultados no debería ser demasiado relevante. En cualquier caso, el margen de intereses sin TSB habría caído en un -7,6%, por lo que el negocio en España está mostrando debilidad», agrega este experto.
Para Cabrera, el problema es claro: los resultados de Sabadell «han sido malos»; de hecho, han sido «los peores del sector en el cuarto trimestre». Este experto considera que la entidad «puede sufrir la venta de TSB», ya que servía como «amortiguador de los movimientos en España» y aportaba diversificación geográfica. En cualquier caso, eso no sería excusa para este estratega, ya que otras entidades han tenido un comportamiento positivo en España, mientras que Sabadell «ha mostrado más dificultades para ello».
Por otro lado, el analista de XTB opina que el cambio de liderazgo es «un indicativo de que la estrategia seguida por la empresa no estaba gustando al Consejo». «Pensamos que el mercado será muy exigente con Sabadell, ya que el argumento de rechazar la opa era que la entidad tendría un mejor comportamiento que con BBVA, cosa que de momento está lejos de cumplirse. Ya son dos presentaciones de resultados con desplomes del 4% y la sangría puede continuar», explica. Por si fuera poco, XTB opina que la recompra de acciones a estos múltiplos «no es una asignación de capital adecuada», y ven «más conveniente» que Sabadell aproveche para «reinvertirlo en otras áreas de negocio o repartirlo en dividendos».
Por su parte, Sergio Ávila, analista sénior de mercados de IG, cree que hay dos lecturas claras en estas cuentas. Por un lado, el «combo» entre el beneficio «sólido», las devoluciones de capital y una sucesión «sin sustos» es, de entrada, «constructivo para la acción». Por otro, el futuro de los márgenes es «donde se abre el debate», ya que, «si el ciclo de tipos entra en fase de recortes, el banco tendrá que compensar presión en el margen de intermediación con más comisión, eficiencia y volumen». «El inversor deberá vigilar guía de 2026, evolución del coste del riesgo y capacidad real del nuevo equipo para sostener rentabilidad», sentencia este experto.












