Una treintena de personas que pertenece a un mismo centro laboral en Alicante se han visto afectadas por un brote de sarampión que ha obligado a la Conselleria de Sanidad a vacunar al resto de trabajadores esta semana. Los empleados contagiados pertenecen a varias áreas de salud ya que residen en distintos municipios, entre ellos la propia capital, Elche, Elda o Torrevieja.
Así lo han confirmado diversas fuentes próximas a los afectados y sanitarias. La situación coincide con la decisión de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de dejar a España fuera de la lista de países libres de esta enfermedad, que es altamente contagiosa.
Según datos recogidos por la Asociación Española de Vacunología, en todo el país se notificaron en 2024 un total de 467 casos sospechosos, de los cuales se confirmaron 227: un 23,3% fueron importados, un 44,9% estaban relacionados con la importación y en un 32,2 no pudo establecerse el origen. En 2025, hasta el 28 de diciembre, se habían confirmado 397 casos de sarampión de un total de 971 sospechosos, entre los que se incluyen 108 casos importados. A raíz de esta noticia, este diario consultó a la Conselleria de Sanidad por los últimos datos en la provincia que de momento no se han comunicado.
Médicos consultados por este diario señalan que el brote en Alicante es importante dado lo contagioso que es el sarampión: «es una situación de alerta», admiten. Aunque las decisiones a tomar corresponden a la Dirección General de Salud Pública, lo habitual es hacer estudios de los contactos de las personas afectadas también para citarlas a vacunar, y pueden alcanzar en en este brote las 400 o 500 personas al ampliarse a grupos de familiares, de amigos y otros.
Imagen de archivo de vacunación de adultos contra el sarampión en la provincia de Alicante / INFORMACIÓN
Incubación
Los primeros casos de este brote se registraron a finales de enero, según las fuentes. El periodo de incubación del sarampión está entre siete y catorce días, y lo que intentan las autoridades sanitarias en que no se ocasionen nuevos contagios a nivel laboral o familiar. Para ello se han puesto las vacunas de refuerzo.
Los especialistas consultados creen que debe existir información y transparencia cuando se producen estos brotes para que los síntomas del sarampión los pueda conocer gente que los esté iniciando o haya sido contacto de otros casos para que acuda a los centros sanitarios con un poco de orientación. Máxime después de que la OMS haya sacado a España y a Reino Unido del listado de países libres de circulación del sarampión. Además, el virus presenta una circulación persistente en 13 países de la región europea, entre ellos Francia, Alemania e Italia, que han empeorado también sus datos, aunque no tanto.
«Es la enfermedad con mayor índice de contagio que se conoce. Se transmite a distancia y por vía respiratoria», explican especialistas, que alertan de importantes problemas de cobertura de vacunación en adultos entre 35 y 45 años aproximadamente porque en esa franja de edad afirman que hay muchas personas parcialmente vacunadas o no vacunadas.
Los síntomas del sarampión
Los síntomas del sarampión suelen aparecer de 10 a 14 días después de la exposición, comenzando con fiebre alta, tos seca, rinorrea (goteo nasal), ojos rojos (conjuntivitis) y dolor de garganta. Una característica distintiva son unas pequeñas manchas blancas en la boca. Posteriormente, aparece un sarpullido característico de manchas rojas planas que inician en la cabeza/cara y se extienden al resto del cuerpo.
A finales de los años setenta
La vacunación sistemática contra el sarampión en España comenzó a implantarse a finales de la década de 1970, incorporándose oficialmente al calendario nacional en 1977-1978. Aunque hubo intentos previos, la vacuna se autorizó en 1977, estableciéndose su administración a niños de 9 meses en el calendario oficial de la época. Muchos adultos mayores de 50 años pasaron la enfermedad de modo natural, y tienen anticuerpos.
Actualmente se pone a los bebés de 12 a 15 meses en la denominada triple vírica, que es la vacuna contra el sarampión, las paperas y la rubéola.
La realidad es que los centros de salud de la provincia de Alicante ya estaban en alerta ante la detección de algunos brotes de sarampión en población adulta, aunque la situación en la infancia es estable gracias a las altas tasas de vacunación, tal y como han explicado varios pediatras.
Profesionales de Atención Primaria señalan que, por el momento, no se han registrado un exceso de casos en niños en sus consultas. La cobertura de la vacuna triple vírica en la infancia se mantiene por encima del 95%, el nivel recomendado para garantizar la inmunidad colectiva. Tras el descenso registrado durante la pandemia por la interrupción de revisiones y citas programadas, las familias han recuperado el calendario vacunal habitual.
Encefalitis
Los casos detectados recientemente se concentran en adultos, especialmente en entornos laborales donde se han producido brotes como el reseñado más arriba. Según los protocolos recibidos en los centros sanitarios, la mayoría de contagios corresponde a personas no vacunadas.
Los especialistas recuerdan que, aunque el sarampión pueda parecer una enfermedad del pasado, puede provocar complicaciones graves como neumonía o encefalitis, especialmente en personas inmunodeprimidas o con inmunidad incompleta. El principal riesgo aparece cuando el virus vuelve a circular y disminuye el llamado “efecto rebaño”, que protege indirectamente a quienes no pueden vacunarse.
Por ello, la estrategia de Sanidad es mantener coberturas vacunales elevadas y mejorar la detección precoz, ya que muchos profesionales jóvenes apenas han visto casos clínicos. El mensaje es claro: España mantiene un riesgo bajo gracias a la vacunación, pero la vigilancia debe continuar para evitar la reaparición de la enfermedad.
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