Los fichajes de Antoine Semenyo y Marc Guéhi son dos motivos de felicidad para el Manchester City. No tanto por lo deportivo —aunque suman mucho a la plantilla que dirige Pep Guardiola—, sino porque son la clara muestra de que el equipo inglés aún es poderoso en el mercado de fichajes.
La idea de un cambio radical en el club, tras una década abrazados por uno de los mejores entrenadores de la historia del fútbol, asusta al más valiente. Especialmente cuando lo normal ha sido ganar, ganar y volver a ganar. Nunca es sencillo dar el paso, ni acostumbrarse a él. Pero los cambios, tarde o temprano, acaban llegando.
Los primeros pasos del cambio
En el Etihad lo tienen claro, y solo hay que prestar un poco de atención a algunos movimientos que se están dando. La plantilla se ha rejuvenecido notablemente, abriendo la puerta de salida a leyendas del club como Kevin De Bruyne, Kyle Walker o Ederson Moraes. En los despachos, ya no está Txiki Begiristain, pieza clave en el éxito de Pep. Ahora ocupa su cargo Hugo Viana.
Kevin De Bruyne, celebrando un gol con el Manchester City / Man City
Y también hay que hablar de Pep Guardiola. Su contrato, firmado hasta el 30 de junio de 2027 (es decir, hasta el final de la próxima temporada), no ha silenciado el runrún sobre su futuro. Y a veces, cuando el río suena, sí que lleva agua. La ‘BBC’ introduce este elemento de incertidumbre que hace bastantes años que el Manchester City no debía afrontar: cambiar de entrenador.
¿Y qué pasará cuando no esté Pep?
En noviembre de 2024, la renovación de Guardiola supuso dos cosas realmente importantes: mantener en el club a un entrenador que cambió la historia de toda la liga, y aplazar la decisión de salir al mercado en busca de un nuevo preparador. Un valiente capaz de soportar toda la presión que habrá en el Etihad en la era ‘post Pep’. Ahora, con 18 meses por delante, parece que todo vuelve al punto de partida.

El técnico del Manchester City Pep Guardiola durante el partido Champions League match ante el Galatasaray / EFE/EPAPETER POWELL
Fuentes cercanas a la ‘BBC’ aseguran que existe cierta incertidumbre sobre si el catalán cumplirá su último año de contrato y que el de Santpedor tomará una decisión una vez finalice la temporada. En el caso de que decida continuar y dirigir al equipo hasta junio de 2027, no se contempla su renovación. Sin embargo, el club está convencido de que debe continuar el mayor tiempo posible, y el propio Guardiola ha reiterado en varias ocasiones que se encuentra cómodo.
Si finalmente cierra su etapa como ‘cityzen’ a final de curso, el cambio no solo se dará sobre el césped. También en el mercado. Hasta ahora, el City ofrecía un valor añadido a los jugadores que intentaba atraer: ser entrenados por el catalán. Y aunque eso todavía sucede, la fuerza del mensaje es menor. Semenyo y Guéhi eligieron al club mancuniano pese a saber que la historia de Guardiola en el Etihad está escribiendo sus últimos capítulos.















