El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se lanza a la palestra de ‘The New York Times’ para defender su su regularización de inmigrantes. En un artículo de opinión titulado «Soy el primer ministro de España. Esto es por lo que Occidente necesita migrantes», el líder socialista admite que no será una tarea «fácil», pero subraya que la inmigración trae consigo «oportunidades» y «enormes desafíos que debemos reconocer y afrontar». «Sin embargo -subraya- es importante comprender que la mayoría de estos desafíos no tienen nada que ver con la etnia, la raza, la religión ni el idioma de los migrantes. Más bien, están impulsados por las mismas fuerzas que afectan a nuestros propios ciudadanos: pobreza, desigualdad, mercados no regulados, barreras para acceder a la educación y la atención médica», desarrolla. «Debemos centrar nuestros esfuerzos en abordar estos problemas, ya que son las verdaderas amenazas a nuestro estilo de vida», en su opinión.
Sánchez, que se ha colado dos veces en menos de un mes en la portada del prestigioso rotativo estadounidense (con la propia regularización de inmigrantes y con la restricción del acceso a redes sociales en menores de 16 años), desarrolla sus argumentos en favor de esta regularización, sobre la que el rotativo ha puesto el foco al considerar que España abre esta vía «a contracorriente de otros países, que en los últimos años se han vuelto más restrictivos con la inmigración irregular», en una referencia a varios países europeos y a un Estados Unidos sacudida en las últimas fechas por las tensiones raciales y la polémica a cuenta de la política migratoria de Donald Trump y del despliegue del ICE.
Agentes del ICE en Minneapolis / Europa Press/Contacto/Katie G. Nelson
Sánchez desarrolla su tesis pidiendo al lector que se imagine que es un líder de una nación que se enfrenta a un dilema: medio millón de personas, medio millón de personas que cuidan «a tus padres ancianos, trabajan en empresas grandes y pequeños y cosechan tu comida, y que son parte de la comunidad», «carecen de los documentos legales que les permiten vivir allí». «Como resultado, no tienen los mismos derechos que los ciudadanos de tu país ni pueden cumplir con las mismas obligaciones. No pueden acceder a una educación superior, pagar impuestos ni cotizar a la Seguridad Social», subraya.
«¿Qué debemos hacer con esta gente?», inquiere, para luego disponer una dicotomía. «Algunos líderes han optado por perseguirlas y deportarlas mediante operaciones ilegales y crueles. Mi Gobierno ha optado por una vía diferente: una vía rápida y sencilla para regularizar su situación migratoria», explica, para luego detallar que España emitido un decreto que permite que hasta medio millón de inmigrantes indocumentados residentes en España puedan obtener permisos de residencia temporales, «con ciertas condiciones, que podrán renovar al cabo de un año».
Sánchez acaba indicando que España ha optado por esta medida pro dos razones, la primera, por una «moral», ya que España fue en su día una «nación de emigrantes», dice, apuntando a las décadas de 1950 y 60, y a la crsisi financiera de 2008. «Ahora la situación ha cambiado. Nuestra economía prospera y los extranjeros se están mudando a España. Es nuestro deber convertirnos en la sociedad acogedora y tolerante que nuestros propios familiares hubieran esperado encontrar al otro lado de nuestras fronteras».
«La segunda razón es puramente pragmática. Occidente necesita gente», proclama. Pocos países tienen una tasa de credimiento demográfico creciente y , salvo que acepten a los migrantes, «experimentarán un fuerte declive demográfico que les impedirá mantener a flote sus economías y servicios públicos. (…). La única opción para evitar el declive es integrar a los migrantes de la forma más ordenada y eficaz posible», termina.
Rifirrafes con Durov y Musk
De este modo, Sánchez vuelve a dirigirse a la sociedad estadounidense después de haber protagonizado dos encontronazos con tecnomagnates durante la semana.
Este miércoles, el presidente español respondía a Pável Durov, después de que el dueño de Telegram enviara alerta masiva a los usuarios españoles acusándo a Sánchez de imponer un “Estado de vigilancia” por su propuesta de exigir responsabilidad penal para los directivos de las plataformas que no retiren contenido ilegal. “Deja que los tecno-oligarcas ladren, Sancho, es señal de que cabalgamos”, dejó escrito en X, .
El ataque de Dúrov de se sumaba al del magnate Elon Musk, que el martes le llamaba “traidor al pueblo de España” y “tirano”.Sánchez ha activado una cruzada legal «para hacer frente a los abusos de las grandes plataformas digitales y garantizar un entorno digital seguro, democrático y respetuoso con los derechos fundamentales». En concreto, el martes anunció desde Dubái que a partir de la próxima semana se desplegará un paquete de medidas legislativas y regulatorias para fortalecer el control de las plataformas digitales.















