Lo que comenzó como una ausencia sorprendente ante el Al Riyadh se ha transformado en una crisis de estado en el fútbol de Arabia Saudí. La relación entre Cristiano Ronaldo y el Fondo de Inversión Pública (PIF), el brazo ejecutor que controla los cuatro grandes clubes del país, está más rota que nunca. Según ha adelantado el diario portugués ‘A Bola’, el capitán del Al-Nassr no ha detectado intención de cambio en las altas esferas y sopesa seriamente mantenerse firme en su rebelión, ausentándose por segundo partido consecutivo.
El destino ha querido que la decisión sobre este conflicto coincida con una fecha señalada: este jueves, Cristiano cumple 41 años. Sin embargo, no hay ánimo de celebraciones en el entorno del luso. Se espera que sea cuando comunique su decisión definitiva, un veredicto que marcará un antes y un después en su aventura en el desierto.
El «caso Benzema», la gota que colmó el vaso
Pese a que el compromiso de Cristiano en los entrenamientos bajo las órdenes de Jorge Jesus sigue siendo impecable, su guerra es de despachos, no de césped. El astro luso está convencido de que el Al-Nassr está siendo víctima de un agravio comparativo flagrante en favor de sus rivales directos.
El movimiento que ha dinamitado la paciencia del portugués ha sido el «trasvase» de Karim Benzema. El delantero francés dejó el Al-Ittihad para reforzar al Al-Hilal, el gran dominador y máximo rival del Al-Nassr en la lucha por el título. Para Cristiano, este reparto de cromos orquestado por el PIF es la prueba definitiva de que existe un trato de favor político y económico que deja a su equipo en una clara inferioridad estratégica.
Un Clásico bajo la sombra del desplante
El partido de este viernes frente al Al-Ittihad de Sérgio Conceição estaba diseñado para ser el gran escaparate mundial de la jornada 21 de la Saudi Pro League (SPL). No obstante, la posibilidad de que el gran embajador de la liga se borre de la cita por motivos extradeportivos ha encendido todas las alarmas en el gobierno saudí.
Si finalmente Cristiano decide no vestirse de corto, el impacto será demoledor. El hombre que abrió las puertas de Arabia al mundo, podría ser ahora quien desvele las costuras de un sistema que él mismo considera injusto.









