Un proyecto que une raíces y barrio
En 2024, Vitalii Kurshev, panadero de origen ucraniano, decidió abrir Bulka Bakery, el único horno ucraniano de Barcelona, en el barrio del Clot. Tras formarse en la escuela del Gremi de Flequers de Barcelona, Kurshev transformó una crisis profesional durante la pandemia en una oportunidad para ofrecer panes artesanos inspirados en las recetas de su país natal. Su objetivo: acoger tanto a compatriotas residentes como a vecinos interesados en sabores diferentes.
El Borodinski: estrella de tradición
El producto más emblemático del horno es el pan Borodinski, un pan de centeno de masa madre con coriandro, miel y un toque de azúcar. Su sabor es intenso, ligeramente ácido y especiado —una experiencia alejada de los panes blancos convencionales—, y refleja una tradición ucraniana con raíces antiguas, donde el centeno fue un cereal fundamental debido a las condiciones climáticas del norte de Europa.
Este pan no solo es alimento, sino también evocación de recuerdos para quienes crecieron esperándolo en las mesas familiares o mercados de su país de origen.
Otras variedades con personalidad
Además del Borodinski, en Bulka Bakery se elaboran otros panes artesanos con masa madre de centeno y combinaciones diversas. Entre ellos, un pan de centeno con pasas que el propio Kurshev recomienda acompañar con queso cremoso o salmón, así como panes mezclados con harina de trigo para paladares más amplios.
Más allá del pan: dulces con memoria
Kurshev evita competir en la oferta tradicional de bollería con croissants o pastelería de hoja. En su lugar, ofrece dulces típicos de Ucrania, inspirados en las recetas caseras que las abuelas solían preparar. Panecillos rellenos de cereza o manzana con canela, así como pasteles tradicionales, se suman al repertorio de propuestas artesanales del horno.
Pan y cultura: un vínculo ancestral
La relevancia del pan en la cultura ucraniana tiene raíces que se remontan miles de años. Ucrania, con vastas tierras negras fértiles, ha sido históricamente un centro de cultivo de cereales y panificación, convirtiendo productos como el centeno y el trigo en elementos indispensables de la cocina local y su identidad social.
Expectativas y futuro
Para Kurshev, la búsqueda de panes naturales y recién hechos es una tendencia al alza entre los consumidores urbanos. Su apuesta por técnicas tradicionales y sabores del este europeo en el corazón de Barcelona responde tanto a una demanda de autenticidad como a la curiosidad gastronómica local.
Así, Bulka Bakery no solo ofrece panes con historia, sino que también se posiciona como un punto de encuentro entre cultura, tradición y una comunidad diversa que celebra el valor del pan artesanal en un contexto moderno.













