El partido de semifinales de la Copa del Rey entre el Alavés y la Real Sociedad ha quedado marcado por una de las jugadas más insólitas que se recuerdan en un campo de fútbol. Un penalti nunca visto, según comentó Juanma Castaño, se convirtió en el protagonista inesperado de un encuentro que ha terminado con la victoria del conjunto donostiarra.
Un penalti de ‘secuestrado’
La acción se produjo cuando Ćaleta-Car, jugador de la Real Sociedad, agarró de la camiseta a Toni Martínez, del Alavés, de tal forma que le cubrió la cabeza por completo en pleno forcejeo dentro del área. La imagen, descrita por Castaño como si el jugador fuera «un secuestrado con el saco en la cabeza, que no sabe dónde mirar», provocó que el futbolista del Alavés perdiera el control del balón, totalmente desorientado.
Los jugadores de la Real Sociedad celebran la clasificación ante el Alavés
Tras las reclamaciones de los jugadores, el árbitro del encuentro Quintero González decidió acudir al monitor del VAR para revisar la jugada. Para sorpresa de todos, decretó la pena máxima. «Yo nunca había visto que pitaran un penalti por esta circunstancia«, ha comentado Castaño sobre la decisión arbitral. Con 2-1 en el marcador, el Alavés tuvo la oportunidad de sentenciar el partido, pero Toni Martínez falló el lanzamiento desde los once metros por culpa de una gran parada de Remiro.
Nunca había visto que pitaran un penalti por esta circunstancia»

Alavés-Real Sociedad
La remontada de la Real Sociedad
El error en el penalti fue un punto de inflexión. La Real Sociedad aprovechó el golpe moral para reponerse y darle la vuelta al marcador. Finalmente, los goles de Guedes y Óskarsson certificaron la victoria para el equipo visitante.











