Jarro de agua fría, no, más bien helada. El Valencia CF cayó en Mestalla ante el Athletic en un partido caótico al que no supo cómo dar la puntilla. Los de Corberán parecían imponerse a la ‘mala fortuna’ del autogol de Sadiq con un tanto del nigeriano para empatar y un penalti detenido de Dimitrievski en el minuto 75. Con las fuerzas y la moral de cara, el equipo no supo gestionar los minutos finales y los hermanos Williams enmudecieron Mestalla en el último minuto, echando al Valencia de la copa del Rey. Palo y de los que hacen daño. Y ahora, sin tiempo para encajar el golpe, viene el Madrid a Mestalla.
Qué difícil es no salir al cien por cien a un terreno de juego cuando más de 40.000 gargantas se han ganado desde antes del inicio del partido que te dejes la vida. Eso fue lo que experimentó en Mestalla el Valencia CF, que arrancó el partido ante el Athletic con un extra de motivación evidente a cargo la magia de la Copa. Y eso que los primeros fueron de un tanteo lógico en este tipo de partidos a vida o muerte, pero eran los blanquinegros los que llevaban la voc cantante.
De hecho, no tardó el equipo de Carlos Corberán en encontrarle las cosquillas al conjunto visitante, con un once muy condicionado por las bajas. Tras un fallo de Lekue, Rioja logró quedarse mano a mano contra Padilla, aunque algo escorado y tras una larga carrera, por lo que su disparo salió flojo y centrado a las manos del guardameta. Fue el primer aviso del sevillano, que fue un puñal por su banda en la primera mitad.
El Valencia parecía bien plantado. Sin dedicar ninguna oda al fútbol, robaba en zonas peligrosas e hilaba jugadas con cierto sentido, pero el fútbol son goles y de momento no llegaban. Ni siquiera las ocasiones claras aunque la sensación de peligro sí se sentía.
Mala fortuna y arranca el show de Sadiq
Al Athletic le tocaba desperezarse y, a falta de fútbol, lo hizo con un potentísimo disparo desde la frontar de Nico Serrano que Dimitrievski tuvo que despejar a córner. No le hizo falta más a los de Ernesto Valverde, que se aliaron con la fortuna para, acto seguido, adelantarse en el marcador en una jugada desafortunada para el Valencia cuando corría el minuto 26. En una falta lateral sin aparente peligro sacada por Robert Navarro, Sadiq se precipitó en el despeje y le salió una peinada perfecta al segundo palo a la que no pudo llegar Stole, convirtiéndose en el 0-1 en el marcador.
En un abrir y cerrar de ojos todo se puso cuesta arriba, y aún iba a empeorar más con un fallo garrafal de Sadiq de cara a puerta. La puntería que le sobró en su propia portería le faltó en la contraria, donde remató hacia atrás un grandísimo centro de Rioja cuando solo tenía que empujarla ya libre de marca.
Lo que Sadiq te quita, Sadiq te devuelve
Pero no le perdió la cara al partido el Valencia y, como era un partido de fallos, solo tuvo que esperar a que el Athletic cometiera el suyo. El voluntario fue Padilla, que no aprendió de los ‘mil’ centros laterales de Rioja y, en uno de ellos, cuando parecía que blocaba el balón, se le escapó de las manos y ahí metió el pie Sadiq, dispuesto a redimirse de sus muchos errores para empatar el partido ante el delirio de Mestalla en el minuto 35.
Con el 1-1- volvió a venirse el Valencia arriba, incluso más que antes, generando peligro constantemente. Rioja siguió echando sal en la herida vasca y hacía daño en cada incursión. En una jugada muy parecida a la del fallo garrafal de Sadiq y también a la de su gol, Danjuma pudo hacer el segundo, pero se quedó sin ángulo. No aprovechó su momento el Valencia y el colegiado mandó a los jugadores a vestuarios con empate.
El principal reto para el Valencia tras el descanso era mantener esa línea ascendente con la que había terminado la primera parte, pero falló en su cometido. Los de Corberán perdieron control, dando pie a un partido de ida y vuelta en el que Athletic también empezó a tener sus ocasiones de gol. Aún así la primera clara de la segunda parte la tuvo el equipo local, el de siempre, Sadiq, que envió a Gol Xicotet un remate en buena posición dentro del área.
Lesión de Copete
Alrededor del minuto 60 llegó un varapalo en forma de lesión, la de Copete, que dejó su sitio a Tárrega. Fue una buena forma de abrir la veda de los cambios porque Corberán aprovechó para meter a Hugo Duro por Sadiq y Valverde sacó al campo a Guruzeta, De Galarreta y Yuri.
Entre la incertidumbre y la falta de adaptación con los cambios estuvo a punto de llegar el gol de Foulquier, castigado por Mestalla con pitos toda la noche. En una jugada bien hilada en banda derecha, Beltrán filtró un pase magnífico al de Guadalupe, que en vez de buscar el pase atrás optó por disparar a puerta y se topó con el palo. Acto seguido, Valverde metió a los hermanos Williams en el campo.
Salvador Dimitrievski
El partido seguía dando coletazos a un lado y a otro y ahora le tocaba al Athletic disfrutar de un momento de locura. En un centro lateral, el conjunto vasco forzó un córner, pero el colegiado, no dio luz verde a sacarlo ante el asombro de Mestalla. Tardó unos instantes el respetable en darse cuenta de que se estaba revisando una mano de Tárrega en el despeje. La revisión necesitó de más de cinco minutos, incomprensiblemente porque la mano fue clara. Tras acudir a la pantalla a verlo… penalti.
Pero a este partido loco le faltaban muchos capítulos, y Dimitrievski quería ser el protagonista de uno. El macedonio adivinó las intenciones de Jauregizar y detuvo el lanzamiento desde los once metros ante un nuevo delirio de Mestalla, que se vino abajo con su guardameta cuando corría el minuto 75.
La inercia volvía a sonreir a los valencianistas, que trataron de venirse arriba con el empuje de la grada. No fluía el fútbol, tampoco las ideas, pero sí el empuje. Además, en el caos absoluto que era el partido no se necesitaba fútbol para tener ocasiones, solo dar los pasos correctos en el momento correcto. Eso hizo el Valencia en una de las últimas del partido en las que pudo evitar la prórroga. El equipo libró bien la presión visitante y Ugrinic sirvió un balón medido a Hugo Duro que, cuando lo tenía todo de cara para rematar, se topó con el tackle de Monreal.
Entre el caos… el príncipe de Copas
Y de poder evitar la prórroga el Valencia… a que la terminara evitando el Athletic. Tenía el Valencia la opción de venirse arriba, lo tenía todo de cara, pero falló la valentía, o las fuerzas, o la dos cosas. Y como también falta fútbol, Ramazani perdió el balón en campo contrario con el equipo desordenado, Nico Williams orquestó la contra y la culminó con una asistencia de lujo para que su hermano Iñaki enmudeciera Mestalla. 1-2, varapalo y de los gordos. Sin tiempo de reacción, el Athletic a semifinales y el Valencia, eliminado.











