La inmigración se ha consolidado como una de las principales inquietudes de los ciudadanos europeos. Según el último Eurobarómetro del Parlamento Europeo, elaborado en otoño de 2025, el 65% de los europeos se declara preocupado por los flujos migratorios incontrolados.
Esta cifra sitúa la inmigración en el quinto puesto del ranking de preocupaciones continentales. Sólo la superan los conflictos armados en las proximidades de la UE, el terrorismo, los ciberataques de terceros países y las catástrofes naturales vinculadas al cambio climático.
La encuesta revela también una demanda histórica de mayor cohesión europea.
El 89% de los encuestados considera que los Estados miembros deben estar «más unidos para afrontar los desafíos comunes» y globales. Se trata de una de las cifras más altas registradas en la serie histórica del Eurobarómetro.
Además, el 73% de los europeos reclama que la Unión Europea cuente con más medios para hacer frente a las amenazas internacionales. El 66% pide específicamente que Bruselas garantice la seguridad del continente.
Preocupaciones clave
Los conflictos bélicos cerca de las fronteras comunitarias encabezan la lista de preocupaciones. Un 72% de los ciudadanos europeos expresa inquietud por esta cuestión, con la guerra en Ucrania como telón de fondo evidente.
El terrorismo ocupa el segundo lugar, con un 67% de menciones. Los ciberataques procedentes de terceros países empatan en tercer puesto con las catástrofes naturales agravadas por el cambio climático, ambos con un 66%.
La desinformación emerge como una preocupación transversal que afecta al 69% de los encuestados. El discurso de odio, tanto en internet como fuera de la red, inquieta al 68% de los europeos. El mismo porcentaje muestran quienes temen los contenidos falsos generados por Inteligencia Artificial.
Economía y pesimismo
En el plano económico, la inflación y el coste de vida siguen siendo la prioridad nacional para el 41% de los ciudadanos. Le sigue la economía y la creación de empleo, mencionada por el 35%, cinco puntos más que en mayo de 2025.
Cuando se pregunta por las prioridades para reforzar la posición de la UE en el mundo, la defensa y la seguridad lideran con un 40%. La competitividad económica e industrial ocupa el segundo lugar con un 32%.
La independencia energética cierra el podio con un 29%.
El Eurobarómetro refleja un marcado pesimismo sobre el futuro global. El 52% de los europeos se declara pesimista respecto al futuro del mundo. Sin embargo, ese pesimismo se reduce cuando piensan en la UE (39%) o en su propio país (41%).
Por el contrario, el 76% se muestra optimista sobre su futuro personal y familiar. Esta dicotomía entre la visión colectiva negativa y la individual positiva marca una constante en las encuestas europeas de los últimos años.
Un 28% de los europeos prevé un descenso en su nivel de vida. Esta cifra alcanza el 45% en Francia y el 40% en Bélgica y Eslovaquia. Son los países donde la percepción de deterioro económico resulta más aguda.
Europeísmo juvenil
Los jóvenes de entre 15 y 30 años muestran mayor europeísmo que el resto de la población. El 58% tiene una imagen positiva de la UE, frente al 49% de media general. El 90% de este grupo de edad reclama mayor unidad entre los Estados miembros.
La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha interpretado los datos como un mandato ciudadano.
«Las tensiones geopolíticas afectan a la sensación de seguridad cotidiana de los europeos», ha declarado. «La ciudadanía espera que la Unión Europea proteja, esté preparada y actúe como una sola».
La encuesta se realizó entre el 6 y el 30 de noviembre de 2025. Participaron 26.453 ciudadanos de los 27 Estados miembros mediante entrevistas presenciales y telefónicas asistidas por ordenador.









