La lluvia ha caído este miércoles sin tregua sobre una Andalucía ya saturada de agua por el tren de borrascas y activó una de las mayores emergencias climatológicas de los últimos años, con miles de desalojados, ríos al límite y un despliegue masivo de medios de todas las administraciones. El martes a las ocho de la tarde sonaron los móviles de las zonas que entraban en ese momento en aviso rojo, Grazalema y la Serranía de Ronda primero y Los Puentes en Jaén después y fue el comienzo de horas de muchísimo trabajo por parte de los equipos de emergencias. La previsión para este jueves es que lo peor del temporal se mueva a Andalucía oriental con Jaén, Granada y Málaga en el foco y también Almería, que se ha salvado esta primera jornada. En Huelva, Sevilla y Cádiz no se baja la guardia: las lluvias remiten un poco pero el peligro está ahora en los desbordamientos: la borrasca Leonardo ha llegado cuando la tierra ya no tenía apenas capacidad de absorción y los embalses, arroyos y ríos se encontraban al límite.
Este episodio del «río atmosférico», un fenómeno «singular» por la intensidad de los vientos y precipitaciones, abarca todo el territorio andaluz: este miércoles ha dejado sin clases a los escolares de toda la comunidad este miércoles, salvo Almería. Este jueves, sin embargo, los niños de Almería no tendrán clase, ni tampoco los de las comarcas de la sierra de Grazalema y del Campo de Gibraltar. En Córdoba capital y el Norte recuperan las clases, pero no habrá ni en la Subbética ni en la Campiña.
Más de mil incidencias y cerca de 3.500 desalojados
El agua ha caído a plomo por toda Andalucía: el saldo general es de más de 1.069 incidencias atendidas, 350 incidencias graves repartidos por todo el territorio, entre ellas, un vecino herido en Ubrique (Cádiz) al caerle encima un muro de su vivienda tras el impacto de roca de grandes dimensiones. Se han desalojado a más de 3.500 personas, hasta catorce ríos y diez embalses han entrado en nivel rojo, ha habido cortes de luz y pérdidas de conexiones en los móviles en algunas de las zonas afectadas, más de 120 carreteras han sufrido cortes y la circulación ferroviaria se ha interrumpido prácticamente su totalidad, que seguirá así todo este jueves.
El dispositivo para atender estas emergencias apenas tiene precedentes en Andalucía. La Junta, que tiene las competencias, convocó a todas las administraciones el miércoles y acordó elevar su plan territorial al nivel 2, por encima por ejemplo de la reciente tragedia de Adamuz. El motivo era que había un riesgo cierto de que no pudiera controlarse con los medios propios la situación de emergencia. Eso implicaba activar de forma inmediata a la UME y dejar la puerta abierta a que tomara las riendas el Estado si fuera necesario al derivar en una situación de interés nacional. Así, el Gobierno central realizó un despliegue máximo de 6.000 profesionales: Guardia Civil (con 2.371), Policía Nacional (2.240) y Unidad Militar de Emergencias (con cerca de 400) en prácticamente todos los puntos de Andalucía. La Junta disponía de 1.200 profesionales de la Agencia de Emergencias Andaluza además de los cuerpos provinciales de Bomberos y las policías locales.
La Sierra de Grazalema, Ronda y Jerez, al límite
La zona cero de la borrasca se ha situado en Grazalema, que llegó a superar los 390 litros por metro cuadrado dejando imágenes de calles anegadas, agua traspasando paredes y enchufes como caños de fuentes. «Estamos ante un episodio inédito», era el mensaje de su alcalde en las horas previas. Todo lo imaginado se ha superado. En apenas unas horas, cayeron los mismo litros que en Madrid en todo un año. A esta hora, preocupan las escorrentías y los movimientos de tierra, que bloquen carrreteras rurales vitales para estos pueblos, ya castigados por las últimas borrascas. En el Jerez rural, todos los ojos están en el Guadalete, río que recibe todo ese agua que baja desde las montañas.
En el Campo de Gibraltar, la situación es muy parecida, pero se le suma la fiereza del viento, que mantiene al Puerto de Algeciras, el gran nodo de conexión al sur de Europa, paralizado. En la sierra malagueña de Ronda, las incidencias se concentraron en los municipios de Cortes de la Frontera y Jiméra de Líbar con cientos de personas aisladas y desalojos urgentes.
Otra de las zonas con más riesgo fue la provincia de Huelva: el embalse de Alqueva, en Portugal, se desbordó vertiendo agua sobre el Guadiana, que ya estaba al límite con una situación crítica los términos municipales de Sanlúcar del Guadiana o Ayamonte y dejando la estampa de una aldea del Rocío anegada. Asimismo, llegaron al máximo nivel de su caudal el Tinto, Odiel y Chanza provocando desbordamientos. En Huelva capital y en varios municipios, como Rosal de la Frontera o Punta Umbría, hubo desalojos preventivos ante la borrasca Leonardo que, según la Aemet, se quedará en Andalucía, al menos, hasta el sábado, que entra otra de nombre Marta.









