Este miércoles se cumplen 14 años de la gran nevada del 4 de febrero de 2012, un fenómeno que se vivió en toda Mallorca y que no ha vuelto a repetirse desde entonces. Fotografías y video sirven para rememorar una jornada teñida de blanco, que inundó de ilusión unos mallorquines poco acostumbrados a esta rareza meteorológica.
Era sábado, Mallorca estaba bajo la influencia de una ola de frío y esa mañana nevó a nivel del mar en Palma, ofreciendo el contraste de la playa de Can Pere Antoni completamente blanca con el fondo de la Catedral y la Serra de Tramuntana nevada.
La Serra amaneció con un espectacular manto blanco de nieve que, en enclaves como el monasterio de Lluc, llegó a los 30 centímetros de espesor. En Palma, a las nueve de la mañana se registraron hasta siete centímetros de nieve en sus puntos más elevados. En otras zonas, como el Paseo Marítimo, el espesor de la nevada no superó los tres centímetros.
Aquella mañana, el entonces delegado de la Aemet en Baleares, Agustí Jansà, ya aludió al carácter histórico de la nevada que se acababa de producir, declarando en aquel momento que en 1985 y en 2005 también se produjeron en Mallorca precipitaciones en forma de nieve importantes, pero no tan significativas como la que había producido aquella ola de frío.













