Miles de jubilados y pensionistas canarios celebran que el Consejo de Ministros apruebe hoy la revalorización de las pensiones, un paso clave que pone fin a semanas de incertidumbre y confirma la ansiada subida de sus ingresos. No obstante, pese a la buena noticia, la Seguridad Social recuerda que es imprescindible cumplir determinados requisitos para percibir correctamente la nómina mensual, ya que no hacerlo puede acarrear sanciones económicas por parte de Hacienda.
Cada año, miles de jubilados se enfrentan a sanciones que van desde los 200 euros hasta cantidades muy superiores, con recargos del 50% o incluso del 150% sobre lo dejado de ingresar. Los pensionistas canarios están bajo una vigilancia constante del Gobierno, no porque exista una intención de fraude, sino porque el sistema está lleno de normas complejas que muchos mayores desconocen o interpretan mal. Esto puede acabar en multas, devoluciones de dinero y pérdidas temporales o definitivas de la pensión.
La trampa de los dos pagadores
Uno de los errores más comunes entre los pensionistas es no presentar la Declaración de la Renta creyendo que no están obligados. Esto se debe a que en función de sus ingresos deben hacerla o no. Las normativas fiscales contemplan dos escenarios:
- Si solo se cobra de un pagador, en la mayoría de casos la Seguridad Social, el límite para no declarar se sitúa en los 22.000 euros anuales.
- Cuando existen dos pagadores, el umbral baja hasta los 15.000 euros.
Esto afecta tanto a quienes cobran una pensión española y otra extranjera, como a quienes rescatan un plan de pensiones junto a la prestación pública. El fallo habitual es no presentar la declaración por desconocimiento. Si el resultado era a pagar, la sanción puede alcanzar el 50% de la deuda más intereses y si la declaración sale a devolver o a cero, Hacienda puede imponer una multa fija de 200 euros, reducible a 100 por pronto pago.
Pensiones del extranjero no declaradas
Canarias cuenta con un número elevado de jubilados que trabajaron en países como Alemania, Francia, Suiza o Bélgica y que traen ingresos de sus Estados de origen. Muchos de ellos cobran pequeñas pensiones extranjeras y creen que no deben declararlas en España. Sin embargo, como todos los ingresos de los contribuyentes, esas pensiones tributan como rendimientos del trabajo.
Infracciones de las pensiones en España / La Provincia
Hacienda dispone de mecanismos de intercambio de información con otros países europeos, por lo que estos ingresos no declarados acaban saliendo a la luz fácilmente. En estos casos, la sanción es dura, ya que se considera ocultación de ingresos. El pensionista afectado debe devolver lo no pagado y afrontar multas que van del 50% al 150% de la cantidad defraudada.
El complemento a mínimos y los ingresos extra
Muchos pensionistas con ingresos bajos reciben el complemento a mínimos para alcanzar una cuantía básica con la que puedan pasar el mes. Este complemento está condicionado a no superar un límite anual de ingresos, situado en los 8.000 euros, aunque la cifra puede variar cada año.
El problema surge cuando el jubilado obtiene ingresos adicionales, como un alquiler, intereses bancarios o la venta de un terreno o acciones, y no lo comunica a la Seguridad Social. En estos casos, la consecuencia es inmediata, la pérdida del complemento, obligación de devolver todo lo cobrado durante el año y una multa adicional por no comunicar el cambio de situación económica, en algunos casos.
Trabajar estando jubilado es una infracción muy grave
Compatibilizar trabajo y pensión es posible, pero solo en casos muy concretos como la jubilación activa o flexible. Aun así, algunos pensionistas realizan trabajos esporádicos o continúan su actividad profesional sin comunicarlo. Esta infracción está considerada muy grave y la Seguridad Social puede exigir la devolución íntegra de todas las pensiones cobradas mientras se trabajaba, además de suspender la prestación durante ese periodo. A esto se suma una posible sanción de la Inspección de Trabajo, que suele partir de 3.000 euros y puede superar los 10.000.
El rescate del plan de pensiones y el golpe fiscal
Otro error frecuente se produce al rescatar el plan de pensiones. Muchos jubilados lo cobran de golpe el mismo año en que se retiran, cuando todavía han percibido ingresos elevados por su última nómina. Esto provoca un salto de tramo en el IRPF y un fuerte impacto fiscal, que puede llevar a pagar entre el 40% y el 45% en impuestos. No se trata de una multa en sí, pero el Fisco te puede poner una penalización fiscal importante. Además, si se declara mal o se intenta ocultar el rescate, la sanción puede alcanzar el 50% de la cantidad no declarada.
La venta de vivienda y la confusión más habitual
La ley permite que los mayores de 65 años vendan su vivienda habitual sin tributar por la ganancia obtenida. El error está cuando se vende una segunda residencia creyendo que también está exenta por la edad, cuando no lo está, salvo que el dinero se destine a una renta vitalicia. Si no se declara esa ganancia, Hacienda puede imponer una multa del 50% de la cuota defraudada, además de exigir el pago del impuesto correspondiente.
Estos errores con las pensiones pueden tener consecuencias económicas muy graves. Por eso, los expertos fiscales recomiendan a los pensionistas informarse bien y consultar antes de tomar decisiones que, por desconocimiento, pueden acabar saliendo muy caras y dejándoles sin pensión.












