Durante unos pocos años de la década de los 80, Famosa intentó competir con Barbie con una muñeca propia, diseñada y producida en España. Se llamaba Darling, tenía pies planos, un cuello de cisne inconfundible y una estética poco convencional, rasgos que hoy la convierte en una rareza del juguete nacional. Aquella apuesta fue breve y discreta, pero no fue irrelevante para todos.
Del 5 de febrero al 19 de abril de 2026, el FYD Museum de Murcia dedica una exposición monográfica a esta muñeca maniquí bajo el título ¿Quién es esa chica? Darling de Famosa, la primera muñeca maniquí española. La muestra reúne 90 de estas muñecas Darling, algunas conservadas en su embalaje original, junto a trajes, accesorios y complementos que permiten reconstruir la historia de una figura prácticamente desaparecida del imaginario colectivo.
Una alternativa española a Barbie
Darling llegó a las tiendas cuando Barbie ya había consolidado su dominio. Frente al canon internacional, la muñeca de Famosa proponía otra silueta y otro lenguaje: pies de pato, proporciones estilizadas y una clara vocación de maniquí. Esa diferencia, hoy vista como un valor, fue entonces una dificultad añadida en un mercado que cada vez mostraba más signos de homogeneidad.
Pese a su corta vida comercial, Darling se convirtió en una pieza muy apreciada entre coleccionistas de muñecas maniquí, aunque sigue siendo una gran desconocida para el público general. Una gran apuesta de la fábrica juguetera alicantina, pero con una corta vida.
La colección de Pedro Pérez
Las piezas expuestas pertenecen a Pedro Pérez, músico de formación y profesor de la Escuela Superior de Arte Dramático de Murcia, que comenzó su colección de muñecas maniquí en 2001. En la actualidad, reúne alrededor de 1.000 Barbies, 400 Nancys, además de Barriguitas, Chabel, Licca-chan —la Barbie japonesa— y unas 90 Darling.
Cuatro de las noventa muñecas de Famosa que se encuentran en la exposición. / L. O.
“Fue una estrella efímera, pero rutilante”, resume Pérez sobre esta muñeca, a la que ha dedicado años de investigación y divulgación, incluyendo una página web específica centrada en su historia y variantes.
Juguetes como objetos culturales
Más allá del componente coleccionista, la exposición plantea una lectura cultural del juguete como objeto de diseño, industria y representación. Darling permite observar cómo se construían los modelos femeninos, cómo dialogaba la producción española con los referentes internacionales y qué margen había para la diferencia en un mercado dominado por grandes marcas.
Los trajes, los complementos y el propio diseño de la muñeca hablan de una época concreta y de una manera de entender el juego que hoy resulta reveladora.
Un museo singular en el Barrio del Carmen
El FYD Museum es la colección privada de Fran Bermejo, actor y dramaturgo, y Diego Lizán, ilustrador y diseñador gráfico. En sus 60 metros cuadrados, el museo reúne figuras de acción, Lego, Playmobil, juguetes de distintas épocas y una de las colecciones más singulares de art toys de la Región de Murcia, creados por artistas y diseñadores contemporáneos.
El museo está situado en la avenida Juan Antonio Perea, 6, bajo, en el Barrio del Carmen, y puede visitarse los jueves y viernes de 17:00 a 20:30 horas, los sábados de 10:00 a 13:30 y de 17:00 a 20:30, y los domingos de 10:30 a 13:30 horas. El precio de la entrada es de 4 euros para adultos y 3 euros para menores.
Recuperar una pieza olvidada
Con esta exposición, el FYD Museum rescata una pieza poco conocida del patrimonio juguetero español y la sitúa en un contexto más amplio, donde el juguete deja de ser solo objeto de recuerdo para convertirse en documento cultural para que, ahora que Darling ya no compite con Barbie, pueda contar su historia.












