Uras le ha soltado la bomba a su madre: su boda con Maral es inminente y no piensa dar marcha atrás. Esta noticia ha caído como un jarro de agua fría y, al encontrarse con Harun en el pasillo del hospital, Bahar ha explotado.
«Me voy a volver loca, esto ya es pasarse de la raya», le ha dicho nada más verlo. Ella quiere detener la boda como sea, pero Harun pasa de todo y ha empezado a bromear. Le ha preguntado si es que tienen que encerrarlos en una montaña para que no se vean. A Bahar no le ha hecho ni pizca de gracia.
La cosa se ha puesto fea cuando Bahar le ha gritado a Harun que la culpa es suya. Le ha dicho que Maral no quiere a Uras, que solo se casa para que él le haga caso de una vez y le preste atención. “¿Me estás echando la culpa a mí?”, le ha respondido muy enfadado. Él cree que su hermana sí puede estar enamorada, pero Bahar no se lo traga porque dice que nadie se enamora de verdad en una semana.
El jefe médico se ha hartado y le ha respondido que ella solo es una madre que defiende a su hijo pase lo que pase. En mitad de la discusión, ha aparecido Evren para pararlos. «¡Calmaos, que esto es un hospital!», les ha gritado el doctor. Al final, Harun ha tenido que pedir perdón por el numerito que estaban montando delante de todos.












