“Cari fratelli e sorelle, he recibido con gran preocupación noticias sobre un aumento de las tensiones entre Cuba y Estados Unidos”, ha señalado el Papa León en su tradicional oración del Ángelus de este domingo, 1 de febrero. El Pontífice ha pedido «paz, solidaridad y esperanza«, y ha subrayado la importancia de la «fraternidad humana«.
“Me uno al mensaje de los obispos cubanos invitando a todos los responsables a promover un diálogo sincero y eficaz para evitar la violencia y todo lo que pueda aumentar el sufrimiento del querido pueblo cubano”, ha señalado. Además, ha pedido la protección de la Virgen de la Caridad del Cobre sobre todos los hijos de esa tierra.
El congo, portugal, italia y mozambique
También ha expresado su cercanía a las víctimas de tragedias recientes en diferentes partes del mundo: “Aseguro mi oración por las numerosas víctimas del deslizamiento en una mina del Norte de Kivu, en la República Democrática del Congo. Que el Señor sostenga a ese pueblo que sufre tanto”. Ha pedido igualmente oraciones por los afectados por tormentas en Portugal e Italia, y por las poblaciones de Mozambique golpeadas por inundaciones.
El Papa León XIV pide un «diálogo sincero y eficaz» entre Estados Unidos y Cuba para evitar el sufrimiento de los cubanos
«que se ponga fin a esta intolerable injusticia
El Papa ha recordado la importancia de la justicia y la memoria histórica: “Hoy en Italia se conmemora la jornada nacional de las víctimas civiles de guerras y conflictos en el mundo. Cada día se registran víctimas civiles de acciones armadas que violan abiertamente la moral y el derecho. Los muertos y heridos serán realmente honrados cuando se ponga fin a esta intolerable injusticia”.
Con la vista puesta en los grandes eventos que unen a la humanidad, León XIV ha felicitado a los organizadores y atletas de los próximos Juegos Olímpicos de Invierno en Milán-Cortina: “Estas grandes manifestaciones deportivas constituyen un fuerte mensaje de fraternidad y reavivan la esperanza en un mundo en paz. Espero que quienes tienen autoridad y a corazón la paz sepan aprovechar esta ocasión para gestos concretos de distensión y diálogo”.
las
Bienaventuranzas
Sobre el Evangelio de las Bienaventuranzas, ha explicado que “Jesús proclama: ‘Alégrense y regocíjense’. Estas palabras son una luz en la historia, que nos enseñan a encontrar alegría y esperanza incluso en la aflicción, y a valorar la felicidad no como una conquista que se compra, sino como un don que se comparte”.













