Comunidad Valenciana
La Comunidad Valenciana recibe al conductor con dos grandes badenes y la continuidad en las grietas del firme. Desde las primeras salidas (Vinaròs y Benicarló) se advierte cómo dichas fisuras han sido tapadas con material sellante. A medida que se avanza por la provincia de Castellón, la presencia de dichas reparaciones parciales se incrementa de forma sustancial. Hay tramos en los que el firme parece más un mosaico que el asfalto de una autopista.
El tramo que discurre entre los kilómetros 410 y 440, en dirección sur, es el que más ‘parches’ de este tipo presenta. A ello se le suman unas finas zanjas horizontales en el asfalto que provocan inestabilidad en la conducción. Un traqueteo constante que puede dificultar mantener el control del vehículo.
En el mismo tramo, pero en dirección norte, el firme presenta mejores condiciones, fruto de intervenciones más recientes. Pero el drenaje del asfalto es, cuando menos, cuestionable. Se forman pequeños charcos entre el arcén y el extremo de la calzada, hecho que puede provocar ‘aquaplanning’ en condiciones meteorológicas adversas.
La AP-7 aquí empieza a aparecer y desaparecer. Hay tramos en los que el conductor no abandona la vía pero pasa a estar rodando por la A-7, la hermana paralela de la AP-7. Una autovía gratuita que era la ruta habitual de los transportes pesados cuando la AP-7 era de pago. Curiosamente, y aunque el volumen de vehículos en esos tramos de la A7 (especialmente a la altura de Valencia) es muy alto, las condiciones del asfalto son notablemente mejores.
En la Comunidad Valenciana conviven el mosaico de parches con las grietas, el asfalto ‘rayado’ y el mal drenaje de algunos tramos
En el kilómetro 572 aparece un largo tramo de asfalto ‘rayado’, marcado con líneas verticales que se prolonga durante gran parte de la provincia de Alicante. En esa zona se evidencia la falta de mantenimiento de la vía: paralela a la línea del arcén, discurre una línea de hierbas. Si esa vegetación no ha tomado ya la carretera es por el constante paso de vehículos, no porque operarios de mantenimiento se encarguen de limpiarla. Tras un tramo ‘espejismo’ sin demasiados baches, en el entorno de Benidorm vuelven a aparecer grietas, zanjas y socavones.
El kilómetro 745 (Torrevieja Norte) es el punto con mayor índice de peligrosidad de las autopistas españolas en el periodo 2020-2024, con un índice de 43,2, cuando la media nacional es de 8.












