La mañana del despegue en la Maestranza Aérea de Sevilla no fue una más. Desde las instalaciones situadas en el aeropuerto de San Pablo partieron dos aviones militares de transporte A400M ensamblados en la propia ciudad. La operación forma parte de los actos oficiales con los que el Ejército del Aire y del Espacio conmemora el centenario de una de las mayores gestas aeronáuticas españolas.
La expedición, integrada por unos 60 militares, tiene como eje central la recreación histórica del vuelo transatlántico realizado en 1926 por el hidroavión Plus Ultra. Aquel viaje no solo supuso un récord técnico para su época, sino que consolidó la aviación como herramienta estratégica de comunicación entre España y América. La información institucional sobre esta conmemoración puede consultarse en el Ministerio de Defensa de España.
Una misión aérea con dimensión histórica
Los dos A400M pertenecen al Ala 31 y transportan en sus bodegas seis helicópteros Colibrí de la patrulla acrobática Aspa. Estos aparatos serán desplegados en diferentes escalas del continente americano para realizar exhibiciones aéreas, reforzando el carácter diplomático y cultural de la misión.
La expedición ha sido diseñada como una Agrupación Aérea Expedicionaria con identidad propia. Los aviones lucen motivos conmemorativos del centenario del Plus Ultra, convirtiendo cada aterrizaje en un acto simbólico que conecta a las actuales Fuerzas Armadas con su legado histórico.
Del reto tecnológico al símbolo internacional
En enero de 1926, el Plus Ultra despegó desde Palos de Moguer con una tripulación compuesta por Ramón Franco, Julio Ruiz de Alda, Juan Manuel Durán y el mecánico Pablo Rada. El hidroavión Dornier Do J Wal recorrió más de 10.000 kilómetros en varias etapas, cruzando por primera vez el Atlántico Sur desde la península ibérica.
Aquel vuelo tenía un objetivo doble: demostrar la viabilidad de largas travesías aéreas y abrir una línea rápida de correo entre Europa y América. El impacto internacional fue inmediato, especialmente en Argentina, donde la llegada del aparato fue recibida como un acontecimiento histórico de primer nivel.
El recorrido actual: más de 20.000 kilómetros en dos semanas
La operación iniciada desde Sevilla amplía el alcance original del raid histórico. La nueva ruta contempla más de 20.000 kilómetros y varias escalas en Brasil, Uruguay y Argentina. A diferencia del vuelo de 1926, la misión actual se apoya en capacidades logísticas y tecnológicas propias del siglo XXI.
El contraste entre ambas épocas es parte del mensaje. Mientras el Plus Ultra afrontó condiciones extremas con recursos limitados, los A400M representan uno de los aviones de transporte militar más avanzados del mundo, capaces de operar en pistas complejas y con grandes cargas.
Exhibiciones aéreas y proyección exterior
Uno de los elementos diferenciales de esta expedición es la presencia de la patrulla Aspa. Las demostraciones con helicópteros Colibrí están previstas como actos abiertos al público en varios países, reforzando la visibilidad internacional del Ejército del Aire y del Espacio.
Estas exhibiciones no son solo maniobras técnicas. Forman parte de una estrategia de diplomacia de defensa que busca estrechar lazos con Iberoamérica, recordando una historia común ligada al desarrollo de la aviación y a la cooperación entre países.
El centenario de los Grandes Vuelos españoles
La expedición Plus Ultra se integra en un programa más amplio previsto para 2026. El Ejército del Aire ha calendarizado diversas actividades para recordar los llamados Grandes Vuelos españoles, ocho raids aéreos realizados entre 1926 y 1935 que situaron a España en la élite de la aviación mundial.
Estos vuelos marcaron un antes y un después en la percepción internacional de la aeronáutica española. No solo demostraron capacidad técnica, sino que contribuyeron a reforzar la presencia de España en rutas estratégicas y a consolidar vínculos políticos y culturales.
Regreso previsto y cierre simbólico
Tras completar la ruta americana, los dos A400M regresarán a territorio nacional con aterrizaje previsto en la base aérea de Morón de la Frontera. La fecha fijada para el retorno es el 7 de febrero, cerrando así una operación que combina memoria histórica, capacidad operativa y proyección exterior.
El último tramo del viaje devuelve a Sevilla el protagonismo inicial, subrayando el papel de la ciudad como enclave industrial y logístico clave de la aviación militar española. Cien años después del Plus Ultra, el mensaje es claro: la historia sigue despegando desde el mismo lugar.











