‘DOOM‘ nunca deja de sorprender, especialmente cuando termina en manos de aquellos que se toman en serio el reto histórico de ejecutar el juego en cualquier dispositivo, con un resultado llamativo. Esta vez, el legendario FPS no se ejecuta en un surtidor de gasolina, una pantalla de pedidos de alguna hamburguesería o test de embarazo, sino que se ha logrado que funcione en unos auriculares.
DOOM versión DOOMBuds
El proyecto está liderado por el desarrollador australiano Arin Sarkisian, que ha bautizado la idea como ‘DOOMBuds’, una prueba técnica construida alrededor de los PineBuds Pro, unos auriculares conocidos por soportar firmware de código abierto. Aquí es donde el asunto se pone interesante. Sarkisian no solo ejecuta ‘DOOM’ en modo local, además, también los conecta a internet, algo que le permite jugar de modo remoto.
Reto superado: un desarrollador ejecuta DOOM en unos auriculares inalámbricos. / Elsotanoperdido
En relación a la parte técnica, cada auricular integra un SoC Cortex-M4F con una capacidad teórica de hasta 300 MHz, aunque el firmware estándar suele mantener la CPU a un nivel mucho menor. Al desactivar algunos modos de ahorro de energía y forzar la frecuencia máxima, la potencia da para ejecutar un clásico de DOS.
¿Funciona de verdad?
Sin embargo, los problemas aparecen cuando hay que hacerlo funcionar de verdad. El Bluetooth, por ejemplo, no garantiza un rendimiento suficiente. Era demasiado lento para gestionar la transferencia fluida del framebuffer de ‘DOOM’. La salida fue optar por la conexión serie USB-UART, accesible a través de los puntos de contacto del propio dispositivo, para obtener un ancho de banda adecuado con un flujo más estable.
De camino a otro dispositivo imposible
Luego está la memoria, el límite habitual contra el que se estrellan este tipo de proyectos. En una configuración práctica, cada unidad proporciona 992 KB de RAM, mientras que ‘DOOM’ fue concebido con requisitos más holgados. Para mantenerse dentro de los límites, Sarkisian optimizó el port e incluso adoptó un WAD modificado, reduciendo los recursos.
¿El resultado? El juego se cargó en la memoria del auricular y ya se puede jugar, más como demostración técnica de hasta dónde puede llegar este tipo de hardware que por su utilidad práctica. Queda por ver cuál será el próximo aparato que ejecute el clásico de disparos de id Software.












