Este domingo se suspendió el acto de Estado en memoria de las víctimas del accidente de trenes de Adamuz previsto en Huelva el próximo sábado, 31 de enero. Detrás de esa suspensión está el enfado expresado por algunas familias contra el Ejecutivo de Pedro Sánchez. Fuentes del Ejecutivo admiten que había malestar entre los familiares, quienes les comunicaron que no asistirían a un homenaje laico y fechado demasiado pronto.
Sí se celebrará este jueves en Huelva la misa funeral prevista por la Diócesis onubense. El presidente andaluz, Juanma Moreno, fue el primero en dejar claro que asistiría a una cita que ha trasladado su sede, por motivos de aforo, de la Catedral al Palacio de Deportes Carolina Marín, con capacidad para 4.000 personas. Los Reyes de España también estarán presentes.
Esta cita se ha convertido ahora en una prueba para el Ejecutivo central, que con la presencia de sus Majestades requiere la asistencia de miembros del Consejo de Ministros. A primera hora de este martes, el Gobierno concretó la presencia de María Jesús Montero y otros ministros del Ejecutivo aún por decidir.
Antes de conocerse la respuesta de la Casa Real, sí confirmaron su presencia el Delegado del Gobierno en Andalucía, Pedro Fernández, y la Subdelegada del Gobierno en Huelva, María José Rico. Ese mismo día, el ministro de Transportes, Óscar Puente, dará cuentas del accidente en el Senado.
El malestar en Huelva es palpable. La provincia lleva años denunciando que se siente castigada y muy maltratada en lo que a las infraestructuras ferroviarias se refiere, con incidencias y trenes parados durante horas de forma frecuente. Es muy duro que precisamente le haya tocado el peor accidente que se ha vivido en la alta velocidad a una provincia que ni siquiera tiene AVE (están previstas las obras para 2030). De los 45 muertos en la tragedia de Adamuz, 27 son de Huelva. Además, en un Alvia del que se quejan: «Nunca llegaba a tiempo».
«El problema es que llueve sobre mojado. Los onubenses llevan mucho tiempo diciendo que esto es insoportable, que no podemos tardar lo que tardamos en llegar a Sevilla, que son 100 kilómetros. Trenes parados, son muchas incidencias», admitía el presidente de la Diputación de Huelva, David Toscano, este sábado en una entrevista en El Correo de Andalucía. Un caldo de cultivo que alimenta la indignación ciudadana.
«No queremos que vengan»
Los familiares de las víctimas tienen puestos en el punto de mira a los responsables políticos. «No queremos que vengan», afirma Fidel Sanz, hijo de una de las fallecidas, en conversación con este periódico. Insiste en que «si acuden tienen que hacerlo bajo de una homilía«.
Así se lo ha trasladado tanto a miembros de la Subdelegación del Gobierno como a otras personas relacionadas con el PSOE. Por eso cree que no van a acudir y no se dará ninguna protesta. «Queremos que se le dé importancia a la fe y por eso este funeral se va a celebrar», apunta Sanz al otro lado del teléfono.
La familia Zamorano Álvarez busca responsables. «Sabemos que los hay», dijo Nena, la tía abuela de la niña de seis años superviviente que ha perdido a otros cuatro familiares, en El Tiempo Justo. «Tenían que haber acotado la velocidad a los trenes que pasan«. «Pido explicaciones y pido a los responsables de los asesinatos, porque son unos asesinos. Pido que paguen y pasen por el dolor que estamos pasando», aseveró la mujer, achacando falta de credibilidad al Gobierno.
Juan, abuelo de la niña, aseguró que no tuvo ninguna respuesta de los teléfonos que puso Adif. «Impotencia. Solo encontramos a mi nieta. Ese ha sido el pilar que nos ha dado fuerzas. Fueron muchas horas sin saber de nada», afirmó. «Yo siento que no han muerto, los ha asesinado el Gobierno este por falta de mantenimiento. Para mí los cuatro eran mis niños».
Pospuesto el homenaje laico
La decisión de la cancelación del homenaje de Estado laico se tomaba después de que el Gobierno hablara con «una amplia mayoría de las víctimas» y estas les trasladaran su imposibilidad de asistir en la fecha prevista -muchos protestaron además porque fuera laico.
Han sido las propias subdelegaciones del Gobierno las que han ido hablando con las víctimas de lo ocurrido. Los representantes políticos de cada provincia han podido comprobar el dolor y estimar que no era el momento para hacer el homenaje de Estado. Hay familias tocadas muy de cerca por la tragedia que todavía no han asimilado lo ocurrido ni ha tenido tiempo para empezar su duelo.
En redes sociales se está compartiendo una imagen para concentrarse frente a los ayuntamientos onubenses el próximo 31 de enero. Por el momento, desde la subdelegación del Gobierno onubense desconocen que haya ninguna convocatoria ni se ha aprobado protesta alguna.
A priori, el acto de estado se celebrará más adelante. El Gobierno español y el andaluz acordaron «posponer la celebración de dicho homenaje a una nueva fecha a fin de contar con el mayor número posible de familiares«.
Óscar Puente responderá el jueves ante el Senado
Juan Bravo, vicesecretario de Hacienda, Vivienda e Infraestructuras del PP, apuntó en la madrileña calle Génova que «el dolor de las familias no puede agravarse ni aumentarse con la presencia de Óscar Puente en ese funeral». De hecho, Bravo insistió en que si el Ejecutivo «ha suspendido el acto de Estado que estaba programado para este sábado por miedo a enfrentarse a las víctimas, tampoco puede estar presente en la misa funeral del jueves».
Según fuentes de su Ministerio, la vicepresidenta y titular de la cartera de Hacienda, María Jesús Montero, tiene agenda en Bruselas el miércoles y, de momento, no confirman su presencia. El ministro de Transportes tendrá que dar cuenta de lo ocurrido este jueves en el Senado. Pedro Sánchez hará lo propio en el Congreso el próximo 11 de febrero.
El cambio de lugar
La celebración de esta misa ha cambiado de lugar debido a la limitación de aforo con la que cuenta la Catedral de Huelva. La Diócesis onubense explicó que la misma será concelebrada por Monseñor Luis Javier Argüello García, presidente de la Conferencia Episcopal Española; por Monseñor José Vilaplana Blasco, Obispo emérito de Huelva, y por el clero diocesano. Presidirá el altar la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva.
«La celebración será un momento de oración y recogimiento en el que la Diócesis de Huelva se unirá para encomendar a las víctimas a la misericordia de Dios, para pedir por la pronta recuperación de los heridos y para expresar su cercanía y solidaridad con sus familias y seres queridos. Durante la celebración se tendrá un recuerdo especial para todas las personas y profesionales que intervinieron en las labores de rescate, atención y socorro, reconociendo su entrega, generosidad y servicio ante esta dolorosa tragedia», explicó el obispado.










