El Real Zaragoza, pese a
ser muy inferior al Castellón, logró amarrar un punto este domingo en el
Ibercaja Estadio de forma casi milagrosa, pues los visitantes pudieron incluso
haber goleado en la primera parte de haber estado más acertados en el remate ante un equipo local absolutamente superado e incapaz.
En la segunda parte, ya con una defensa de cinco en el conjunto
aragonés, el equipo castellonense ya no tuvo tanta fluidez y el equipo de
Sellés, aunque impotente y nulo en ataque, se mostró aguerrido en defensa y realizó
un auténtico ejercicio de supervivencia para mantener su portería a cero. Incluso
los seis minutos finales de prolongación los aguantó con un hombre menos por la
roja directa que vio Marcos Cuenca.
El Castellón recalaba como
segundo en el feudo zaragocista, estadio que solo ha disfrutado de dos victorias locales a lo largo de la
temporada, de manera que los blanquillos afrontaban los retos de vencer a uno
de los equipos más en forma de la categoría, mejorar sus resultados en casa y
sumar para salir del abismo del descenso.
Al final, un empate a cero, con mérito defensivo de los
zaragocistas, pero con el triste balance de no disparar ni una sola vez entre
los tres palos. Así, evidentemente, sumando de uno en uno, no se sale de pobre,
si bien el equipo mantiene la distancia de tres puntos con la permanencia. Aunque
si este lunes la Cultural Leonesa puntúa en Ceuta la diferencia será de cuatro
puntos.
Todo ello en una desapacible
tarde, con fuerte viento, lluvia y frío, que comenzó con los blanquillos
pidiendo penalti sobre Kodro después de que un balón
aparentemente sin peligro se envenenara por el cierzo y el delantero cayera en
el forcejeo con la defensa en el área.
Aunque fueron los locales los primeros en acercarse, los
visitantes lo hicieron con mucho más intención y constancia, para empezar, con
el disparo desde lejos de Cala en el minuto
2 que hizo que Andrada se
estirara para enviarla a córner.
El partido se tuvo que detener en el minuto
12 durante un breve periodo después de que una mesa saliera volando
por el viento y acabara golpeando a un
aficionado, que recibió asistencia médica por una brecha que no resultó de
gravedad.
A pesar de los impedimentos, el conjunto ‘orellut’
se fue haciendo con el dominio del
partido y el campo se volcaba cada vez más hacia el área blanquilla.
Así, Mabil en el minuto 18 no llegó por milímetros a un
peligrosísimo pase al área de Cala y, tres minutos después, también culminó con un disparo cruzado al palo una magnífica contra de los visitantes.
Dadas estas circunstancias, el partido cumplía, por el momento, el
guion sobre el papel, si se atiende a la clasificación, pues el Castellón estaba siendo muy superior a su rival en creación de
juego y mucho más vertical que
el Zaragoza. De hecho, Brignani cabeceó un balón al fondo de la red, pero el tanto fue anulado por una presunta falta sobre Tasende.
A pesar de ese dominio visitante, el Zaragoza llegó
a poner en aprietos a la zaga rival en el minuto
36 con la ocasión de
la que disfrutó Kodro tras un pase de Toni Moya, aunque la
defensa pudo rechazar el balón a córner.
Un saque de esquina con el que los blanquillos volvieron a disparar a puerta, en este caso, Saidu, de cabeza, aunque su remate se fue por encima del larguero.
A pesar de que el descanso llegó con el 0-0 en
el marcador, el Castellón estaba
haciendo méritos más que suficientes para ponerse por delante en un encuentro
que dominaba por completo.
Para tratar de cambiar las cosas, Rubén
Sellés pasó a un 5-3-2 con Francho de carrilero por
la derecha, Juan Sebastián, por la
izquierda y Tachi, Saidu e Insua en
el centro de la zaga.
Este esquema dio más solidez al Zaragoza,
que también encontró una mayor
profundidad en la banda
izquierda con la entrada de Marcos
Cuenca en el lugar del inexistente Valery.
Y fueron los blanquillos los que tuvieron la primera ocasión de entidad en la
segunda parte, en el minuto 52, un disparo seco y raso de Juan Sebastián desde fuera del área que
se fue a saque de puerta muy cerca del palo izquierdo.
El mismo protagonista tuvo otra jugada muy similar en el minuto 65, cuando volvió a empalmar un disparo desde fuera del área que la
defensa del Castellón envió a córner.
Con el tiempo mucho más templado en la segunda mitad, el partido
también entró en una fase de parálisis,
sin ocasiones destacables para ninguno de los dos equipos, más allá de un remate de cabeza de Brignani que se fue desviado por poco
en el minuto 78. Y se anuló por fuera de juego un tanto de Barri.
El suspense se agudizó casi al final, cuando Marcos Cuenca fue expulsado
con tarjeta roja directa por realizar una entrada a Cala, por lo que los blanquillos debían
afrontar los seis minutos de tiempo
añadido con diez jugadores en
el campo.
Un tiempo que se prolongó algún minuto más y que, finalmente, se consumó
sin que ninguno de los dos equipos lograra adelantarse en el
marcador, para fijar el 0-0 definitivo.
Real Zaragoza 0: Andrada; Gomes (Tachi, min. 45), Insua, Saidu, Tasende (Juan
Sebastián, min. 45); Guti (Aguirregabiria, min. 93), Keidi Bare, Francho,
Valery (Cuenca, min. 45), Toni Moya; Kodro (Dani Gómez, min. 73).
CD Castellón 0: Matthys; Mellot, Brignani, Lucas (Suero, min. 74), Sienra; Mabil
(Raúl Sánchez, min. 59), Gerenabarrena, Barri (Álvaro, min. 84), Cipenga (De
Nipoti, min. 74); Jacobsen (Camara, min. 74), Cala.
Árbitro: Eder Mallo (Comité castellanoleonés). Mostró cartulina amarilla a
Tasende (m. 35), Juan Sebastián (m. 50) y Keidi Bare (m. 63) y roja a Cuenca
(m. 90) del Real Zaragoza y tarjeta amarilla a Cala (m. 37), Brignani (m. 41),
Álvaro (m. 85) y Camara (m. 95) del Castellón.
Incidencias: Encuentro correspondiente a la vigésimo tercera jornada de LaLiga
Hypermotion, disputado en el Ibercaja Estadio de Zaragoza ante 14.215
espectadores. Se guardó un minuto de silencio por las víctimas de los
accidentes ferroviarios y por Lucien Muller, que fue entrenador de los dos equipos.












