La consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz, ha vuelto a cargar este jueves contra los precios «irracionales» que algunos de sus competidores fijan a las nuevas hipotecas y ha advertido de que «uno puede hacer excepciones en un caso concreto de un cliente, pero no se pueden construir carteras deficitarias porque eso es un riesgo a medio plazo«. La banquera, así, ha criticado que hay bancos concediendo hipotecas a tipo fijo a 30 años a «100 puntos básicos por debajo del tipo swap». Es decir, a en torno al 2,2%, frente al 3,203% de media de diciembre del Interest Rate Swap (que mide el tipo medio de los derivados financieros que las entidades suscriben para no perder dinero con sus préstamos si los intereses del mercado suben o bajan más allá de ciertos niveles y se entiende que refleja el coste del dinero a un plazo concreto sin prima de riesgo).
El tipo medio de las nuevas hipotecas del conjunto de la banca española, tanto fijas como variables, lleva instalado en torno al 2,6% desde el pasado junio. Sin embargo, muchos ejecutivos de las grandes entidades, como Bankinter, Santander o BBVA, vienen criticando desde hace meses que hay bancos concediendo créditos a tipos mucho más bajos. Algunos banqueros han asegurado que la situación se estaba normalizando, pero no Ortiz. «Seguimos viendo comportamientos irracionales en los precios de las hipotecas. Y no hablo de los precios públicos, porque no se parecen en nada a los precios a los que se firman las hipotecas», ha insistido.
La banquera ha explicado que ello explica que su banco esté creciendo menos que otros en volumen de crédito, aunque ello le pueda penalizar a ojos de algunos analistas o inversores. «Igual no debería decirlo para no alarmar: en 2005, 2006 y 2007 (últimos años de la burbuja inmobiliaria), Bankinter era la entidad que menos crecía. Cuando uno ve que hay burbujas, que hay comportamientos irracionales, tiene que replegarse a los cuarteles de invierno. Mostrar una cifra de crecimiento muy alta es muy fácil: te pones a dar hipotecas al 2,2% y seguro que creces. Sin embargo, crecer con calidad, de manera sostenible y manteniendo un balance sólido a medio plazo ya no es tan fácil», ha defendido.
Sin burbuja
Ortiz, eso sí, ha querido precisar que no decía que ahora haya una burbuja que deba preocupar a los organismos supervisores. Puede que exista alguna de estas burbujas en «algún barrio o zona concreta», ha precisado, pero no a nivel global, donde lo que sucede es que existe una «presión de precios enorme por falta de oferta» de vivienda. Un encarecimiento de los pisos, ha continuado, que va a continuar. «La única solución es aumentar la oferta de suelo, lo demás son parches», ha remachado tras advertir que «no va a ser de hoy para mañana».
El problema, ha vuelto a insistir, es que se están dando hipotecas a 30 años a precios bajos que no tienen en cuenta que, en cinco años, los tipos podrían estar al 5%, por ejemplo, y causar pérdidas a las entidades que las hubieran concedido de forma masiva. Pese a ello, no se ha mostrado partidaria de que el Banco de España limite los criterios de concesión de los préstamos, como estudia. «Espero que lleguemos a un comportamiento competitivo, pero no con precios irracionales. Las políticas de riesgo son suficientes y la normativa es también muy clara para construir carteras que desde el punto de vista del riesgo de crédito sean sólidas. No creo que sea necesario poner límites», ha mantenido.
Bankinter ganó el año pasado 1.090 millones de euros, un 14,4% más y el segundo mayor resultado de su historia tras los 1.333 millones de 2021 (o el mayor, si se excluye de aquel año el efecto extraordinario de la segregación de Línea Directa). La mejora respondió al aumento de los ingresos gracias al crecimiento de comisiones, a las menores provisiones y al hecho de que el año pasado no tuviera que pagar el impuesto a la banca, al contrario que en 2024. Para 2026, el banco confía en volver a marcar un nuevo récord de beneficio ordinario.
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