El Valencia apura los últimos días del mercado invernal para reforzar la plantilla, algo que debería haberse hecho el pasado verano. «Sin embargo, un exceso de confianza —con la esperanza de que sonara la flauta— dejó al equipo con carencias más que evidentes«, afirma Paco Lloret.
La situación del club es la siguiente: Diakhaby de baja toda la temporada, Tárrega con problemas físicos, Copete sumando cuatro tarjetas y Cömert, cuarto central teórico de la plantilla y titular en Burgos, sin aguantar el ritmo.
«La solución pasará por fichar un central de garantías y un centrocampista que sustituya a Barrenechea de la segunda vuelta de la pasada temporada», razona Lloret. Unas operaciones que parecen estar «encarriladas» y que podrían «cerrarse pronto», debido al calendario de partidos tan exigente que se le acerca al club valenciano.
«La solución pasará por fichar un central de garantías y un centrocampista que sustituya a Barrenechea de la segunda vuelta de la pasada temporada»
Desde el próximo sábado día 24 y hasta el domingo 8 de febrero, deberá disputar cuatro partidos clave: recibir al Espanyol en Liga en Mestalla, visitar al Betis, enfrentarse al Athletic de Bilbao en la Copa del Rey y cerrar este ciclo ante el Real Madrid. Más adelante llegarán también dos derbis frente a Levante y Villarreal.
«Este es el escenario de un equipo que empieza a mostrar síntomas de lenta recuperación», explica Lloret. La Copa se ha convertido en una esperanza y la victoria en Getafe fue fundamental, aunque todo necesita continuidad. El sábado llega el Espanyol, un rival con el que el Valencia ha empatado en los seis últimos enfrentamientos.
El equipo empieza a mostrar síntomas de lenta recuperación
Tres empates fueron en Mestalla y tres en campo contrario; de esos seis, la mitad terminaron 2-2. El Espanyol llega tras caer en casa contra el Girona, obligado a reaccionar, mientras que «para el Valencia se presenta la oportunidad de reivindicarse ante su afición y aprovechar el factor Mestalla«.















