Así se gestó la decisión más difícil del Carnaval de Cádiz: entre el luto y la fiesta

La organización del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas (COAC) ha defendido la gestión realizada tras la suspensión de una de sus funciones como respuesta a una trágica noticia. La concejala de Fiestas del Ayuntamiento de Cádiz Bea Gandullo ha explicado que fue una decisión «muy difícil» y meditada, en la que se optó por escuchar a todas las partes implicadas antes de tomar una determinación definitiva. Antes del inicio de la sesión que reanudaba el concurso, el teatro guardó un emotivo minuto de silencio y se desplegó una pancarta que simbolizaba la unidad del Carnaval.

Gandullo ha relatado que el proceso de decisión fue largo y complejo. «Fue un día muy difícil, de de escuchar a mucha gente, cada uno tenía una opinión», ha señalado. La organización mantuvo contacto con portavoces de los grupos, colectivos y autores de agrupaciones, valorando todos los escenarios posibles, incluida la celebración de la sesión. La balanza, según Gandullo, «se inclinaba de un lado, se inclinaba de otro» constantemente.

La concejala ha confesado el dilema moral al que se enfrentaron, considerando «frívolo estar pensando en reorganizar el concurso» ante la dimensión de la tragedia. A pesar de las opiniones divididas, ha afirmado que finalmente «imperó la solidaridad» y que Cádiz, «en silencio, pero dijo muchas cosas». La posibilidad de suspender el concurso por completo estuvo sobre la mesa en todo momento.

Uno de los puntos críticos fue la tardanza en oficializar la suspensión, anunciada pasadas las cuatro de la tarde, con menos de cuatro horas de antelación. Gandullo ha reconocido las quejas, explicando que la demora se debió precisamente a la complejidad del debate. «La decisión tardó mucho precisamente porque no era fácil, porque no lo teníamos claro», ha justificado, detallando que algunos grupos ya estaban en carretera o incluso en Cádiz, al ser cuatro de las agrupaciones de fuera de la ciudad.

Frente a la sugerencia de que el Ayuntamiento podría haber actuado de forma unilateral a primera hora, Gandullo ha defendido el modelo de consenso. Ha recordado que su máxima es tomar decisiones «escuchando» y que sería un error pensar que la organización tiene «la soberanía para para ir decidiendo sin sin escuchar a nada ni a nadie», porque, en su opinión, sin grupos no hay carnaval.

Finalmente, la solución pasó por reconfigurar las sesiones restantes, una tarea en la que la cantera ha jugado un papel fundamental. La concejala ha querido agradecer públicamente y «en grande y subrayado» la solidaridad de la cantera y la implicación de Mario, quien defendió la necesidad de colaborar. «Ahora la cantera está aquí para dar la cara, y la verdad que chapó», ha concluido Gandullo.

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